martes, 21 de julio de 2020

Creciendo en terrenos pantanosos






Ando intentando conciliar las emociones que han surgido en mi, al tener conocimiento hace unos días, de que el gobierno de España ha impuesto obligatoria mente la mascarilla en la mayoría de comunidades, aunque de momento se salvan Madrid y Canarias.

Me genera fricción este tipo de imposición, lo siento como un atentado a la libertad de las personas y el cuidado de su propia salud, desde que empezó esta odisea del covid 19, parece que como sociedad nos hemos polarizado, unxs se alimentan diariamente de tv y noticias mantricas inoculadas de miedo, otrxs, en los que me identifico más, procuramos ser algo más reflexivxs y no posicionarnos constantemente en el discurso del miedo y la confrontación.

Personalmente no me considero negacionista, veo que si, hay una realidad, venga de donde venga, (probablemente por intereses económicos y manipulativos para control de la vida, pero no voy a entrar en este tema porque requiere mucho debate...),  pero también veo que hay muchas personas que son muy vulnerables a este virus, y entre todxs hemos de protegerlas, y cuidarnos , pero toda esta movida nos ha hecho estar como sociedad amedrentada, huidiza, desconfiada y distanciadxs unxs de otrxs, nos estamos convirtiendo en una sociedad que va olvidando sus valores supremos, nos obligan a todas las personas sin discriminación ni criterio a ponernos un bozo, la mascarilla, para borrar nuestra sonrisa, para respirar la vida a medio gas y nuestro sistema inmune se eduque en la fragilidad, nuestros corazones se sienten confusos y tristes al sentir cada vez más lejanía con el contacto, ese contacto y cercanía que nos genera endorfinas y expande la frecuencia de nuestro corazón fortaleciendo nuestro sistema inmune, nos ofrecen hastío, aburrimiento y cansancio recluyendonos por largos periodos de tiempo en contra de nuestro verdadero deseo, "por el bien común", y todo desde la amenaza de la autoridad y ese "padre" que reprende y castiga cuando no se le obedece, negándonos la oportunidad de tomar nuestro poder personal y colectivo para manejar las crisis y la salud. Me turba internamente sólo pensar en ese atrevimiento que se está gestando en muchos lugares para imponer un carnet sanitario y cívico.

Dentro de este escenario intento recordar que todxs vamos juntxs en este mismo barco, que el otro, la otra que me señalaba por la calle porque no llevaba la mascarilla pero guardaba la distancia de seguridad, es mi hermanx, que somos todxs parte de un gran sistema vida y no estamos separadxs. Pero también recuerdo que las injusticias me tocan profundo y deseo manejarlas desde la paz y no desde la rabia, la frustración y el conflicto. Porque si entramos en ese bucle nos quedamos solo en la identificación de la mente en el mundo de la materia, en lo externo, en las formas, y he aprendido que somos mucho más, he aprendido a ver con los ojos del amor, y para entrar en esa mirada me ayuda volver a menudo, al silencio, y al centro, al centro del corazón, para poder accionar desde este espacio constructivo, para tener la coherencia de como siento que quiero accionar ahí afuera con todo esto que está pasando, cuando entro en este espacio ya no hay lucha, sino una mayor lucidez de como he de caminar, desde lo que soy en unión con todo. Y aunque me inquieten ciertas cosas las vivo desde otro lugar más armonioso conmigo y con lxs demás.

Estos días me he sentido zarandeada por mil emociones en las que me identificaba y sufría, hasta que me ofrecí la amabilidad de ir de nuevo hacia dentro, escuchar más allá de cualquier voz de la mente y volver al espacio sagrado de mi corazón, donde no hay buenos ni malos, donde puedo ir más allá de las aparentes formas y sentir ese lugar de seguridad para poder caminar desde la verdad que mi corazón sabe y comprende, eso no quiere decir que me vaya a quedar pasiva ante ciertas cosas, si no que mis pasos estarán guiados desde una mirada más integral, amorosa y compasiva conmigo misma y con lo que va surgiendo afuera vinculado con lo colectivo, accionando desde una coherencia que no traicione mi verdadero aliento interno, ese que me hace defender la vida en todas sus dimensiones.

¿Qué nos está pasando? ... cambio climático, pérdida de biodiversidad masiva, crisis económica, social y humana.
Todo está interrelacionado, nada hay separado, lo vivo y siento así. Nuestra forma de funcionar en el mundo afecta a todo lo demás, como si de una cadena fuera.
Dicen que son tiempos extraños, pero a mi no me lo parecen, ya que nuestra manera de estar en el mundo ha sido en gran parte de forma depredadora, colonizadora y consumista, y todo tiene una repercusión, no es extraño que rompiendo el equilibrio de los ecosistemas esté pasando este periodo de galopantes cambios, donde las esferas capitalistas se resisten a soltar el oro que reciben a costa de la vida de muchos seres y de la tierra misma.

Ojalá esta crisis nos ayude a transformarnos personal y colectivamente, aprender de nuestros errores y crear estructuras más igualitarias, más justas y respetuosas, necesitamos poner en marcha todavía más conciencia, más unión, valorando más lo colectivo y no sólo lo individual, concebirse como agente de cambio para poder encarnar ese cambio colectivo, poner más luz y consciencia a aquello que aún anda en penumbras.

Estos días de removida interna, algo que me ayuda a nutrirme, a desarrollar una mirada más lucida y relajada es volver a leer a alguien a quien admiro y amo, quien a menudo me ayuda en el camino a recordar...
Gracias querido Thay, hoy he vuelvo a releer tus poemas que guardo muy cerquita como un gran tesoro, y hace vibrar mi corazón en amor.

No existe el Ser sin el amar (Luz Carvajal)

Surya






... Prométeme que recordaras hermano, recordarás
que el ser humano no es nuestro enemigo.
Lo único digno de ti es la compasión,
invencible, ilimitada, incondicional.

El odio nunca te dejará enfrentarte a la bestia en el hombre.
Y un día, cuando te enfrentes a esta bestia solo,
con tu valor intacto, los ojos tranquilos,
llenos de bondad (aunque nadie los vea),
de tu sonrisa
nacerá una flor.

Y aquellos que te aman
te estarán contemplando
a través de diez mil mundos de nacimiento y
muerte.

Sólo de nuevo,
caminaré con la cabeza inclinada
sabiendo que el amor es ahora eterno.
Sobre el largo y duro camino,
el sol y la luna
seguirán brillando.

Thich Nhat Hanh

jueves, 16 de julio de 2020

Interser


INTERSER






"Todas las cosas
las cosas próximas  o lejanas
de una manera oculta
están ligadas las unas con las otras
por un poder inmortal.
De modo que no podéis coger una flor
sin molestar a una estrella"


Francis Thompson

domingo, 12 de julio de 2020

No estas sola









NO ESTAS SOLA

"Parece que si lo estas, bien cierto. Así lo sientes y es difícil encontrar verdades  mayores que la experiencia de sentir. Lo sientes y cala hondo, se filtra como el mar entre las rocas hasta la cueva de la cala... El sentimiento de no ser de este mundo, se filtra.

Se filtra y te permea hasta convertirse en parte misma de tu identidad, a veces incluso te parece que es tu mismo eje. Te sientes marciano, sapo de otro pozo, bicho raro, pato feo, oveja negra, lobo solitario. Mmmm... duele. Lo se.

Nada indica que haya corazones afines ¿a que no? Corazones condenados a ser tan sensibles, que la injusticia y el dolor de otros, cualquier otro, les resulta propia. Corazones convencidos más allá de cualquier razonamiento que el intelecto balbucea, de que más allá de la locura visible, hay un orden invisible, inteligente, bondadoso. Corazones determinados a atravesar las brumas hasta alcanzar ese orden, sin importar la distancia, el tiempo o los rodeos, ya que llegar a él es lo único que tiene sentido. Corazones tan amplios que enamorados del infinito coquetean con lo eterno, como si atisbaran entre velos, que ellos mismos son infinitos y eternos.

Nada lo indica.
Nada indica que seas de este mundo. Nada indica que haya corazones como el tuyo, nativos de ese otro mundo, ese que añoras, como los desterrados añoran su hogar.

Nada lo indica.
Pero no desfalleces; no digo que no estés triste, que no te tiente la idea de cavar un foso, levar el puente, cerrar la puerta y tirar la llave. Si te tienta... claro. Pero no lo haces, sigues abierto. No desfalleces"
Isabella Di Carlo

Y no, no estamos solxs, hay muchos corazones sensibles que también sienten así, hay personas tan locas como nosotrxs o más todavía, no, no estamos solxs, toca no abandonar, aunque el dolor a veces sea plomo en el pecho, toca unirnos para sentir y seguir recordando la música que traemos y ofrecerla al mundo como semilla.

Surya





domingo, 5 de julio de 2020

Voy caminando en la noche, solamente la luna me guía





"Voy caminando en la noche, solamente la luna me guía
a cada paso que adentro en el bosque voy convirtiéndome en mi sombra
busco en la tierra el origen y en el agua la memoria
busco en el aire respiración y en el fuego mi corazón"





(imagen; mujer medicina de la tierra)


Días de luna llena, de nuevo eclipse, me conecta con este canto circular, del que disfruto cantando medicina, para mi, para las mujeres que me acompañan en mi camino, para mis ancestras, siempre también para todos los hombres de mi vida y de la vida, sin olvidarme de los ancestros.

Sin huir de las sombras, permitiendo que la intuición, la confianza, la entrega sean guías en el sendero.