sábado, 26 de diciembre de 2020

La compasión es la base para devolvernos la vitalidad y construir un mundo más humano”

 



El término compasión representa por encima de todo una cualidad vital donde poder ayudarnos a nosotros mismos, y donde poder construir una realidad social más respetuosa, más humana.


La compasión es la base para devolvernos la vitalidad y construir un mundo más humano”.


-Martin Lowenthal-


Esta entrevista tiene ya unos años, pero ayer la rescataba para leerla de nuevo.

Cada vez que nos sentamos en meditación de Atencion Plena o Mindfulness podemos abrir un horizonte para cultivar la compasión en nosotros  y en el mundo, penetrar en la dimensión de la compasión es uno de los grandes fundamentos para estar en conexión con el Amor.


La Compasión: Universalmente Malentendida

por Paul Gilbert. Traducción: G.B.


Cuando las personas escuchan la palabra compasión, suelen pensar en la amabilidad. Pero su estudio científico ha encontrado que el núcleo de la compasión es el coraje.

La amabilidad, en vez de ser lo que define completamente la compasión, es una forma específica de ser compasivo. Imagínate a un bombero que constantemente pone su vida en riesgo para salvar a otros. Ese acto en sí mismo es compasivo, pero fuera del trabajo, puede que el bombero sea una persona distante, o que tenga un temperamento irritable o que se le olviden una y otra vez los cumpleaños. El punto es que la gente amable no siempre tiene el coraje de comportarse compasivamente.

El coraje de ser compasivo yace en la disposición y voluntad de ver la naturaleza y las causas del sufrimiento – ya sea en nosotros mismos, en los demás o, más ampliamente, en la humanidad. Estamos hechos a partir de genes que han evolucionado por millones de años y esos genes construyen nuestros cuerpos y nuestros cerebros —no los elegimos. Y estos cuerpos y cerebros son frágiles, susceptibles a las heridas, a una multiplicidad de enfermedades, al deterioro y la muerte.


Las motivaciones básicas que han evolucionado en nuestros cerebros tales como la búsqueda de status y poder, el sexo y el cuidado de la familia (compartidas con otros mamíferos), pueden llevarnos a quedar atrapados en la ambición auto-centrada y la mentalidad tribal, haciéndonos capaces de llevar a cabo crueldades terribles. Los humanos han sido fuente de sufrimiento unos de otros y de los animales por miles de años. La mente humana inventó la tortura y puede sentir placer en la venganza sádica. Y tal como otros animales, somos vulnerables a una amplia gama de sufrimientos mentales como el miedo, la depresión y la paranoia. Toma bastante coraje comenzar a comprender nuestra especie de esta manera.


Lo que también sabemos es que somos socialmente construidos. Si hubiese sido raptado a los tres años de edad por una banda de traficantes de drogas, entonces la versión de Paul Gilbert escribiendo este blog no existiría. En cambio, podría existir una versión potencialmente fría, agresiva y defensiva de mí mismo. Puede ser una gran lección de humildad comprender que no somos más que una versión posible de nosotros mismos, la cual fue el resultado de nuestra crianza y nuestros contextos sociales.


También toma coraje ser consciente de que somos seres biológicos, construidos a partir de genes que nunca elegimos; tironeados por motivaciones y emociones que están predeterminadas y socialmente formados por los contextos y ambientes en los cuales de pronto nos encontramos. Tener todo esto en cuenta es la base de la sabiduría compasiva.


En pocas palabras, la forma en que somos no es nuestra culpa. Como elegimos comprender y trabajar con nuestros cerebros —para el bien de nosotros mismos y de los otros— es, sin embargo, completamente nuestra responsabilidad. Tal como hemos llegado a comprender la importancia de la higiene para reducir el riesgo de enfermedades, debemos aprender cómo construir ambientes socialmente justos y apoyadores que nutran lo mejor en nosotros. Hay muchas fuerzas que irán en contra de estos esfuerzos, y por eso el esfuerzo y el coraje son necesarios.


Una definición de diccionario de la compasión diría algo así como: «una sensibilidad hacia el sufrimiento de uno mismo y de los otros junto al compromiso de intentar aliviarlo». Esta frase sintetiza dos procesos. El primero es el coraje de volverse hacia, relacionarse y entrar en contacto con el dolor y el distrés, en vez de optar por evadirlo o ignorarlo. El segundo es la disposición a adquirir la sabiduría que necesitamos para responder adecuadamente frente al sufrimiento.

La gente puede tener miedo a la compasión creyendo que es una debilidad o simplemente indulgencia. Esto se debe principalmente a que no la comprenden y no reconocen el enorme valor de comprender las causas del sufrimiento y nuestra propia fragilidad. Sin embargo, investigadores de todo el mundo están descubriendo que al cultivar la compasión estimulamos varios sistemas fisiológicos que son excelentes para nuestra salud y felicidad, promoviendo también conductas éticas y pro-sociales de las que nos podemos beneficiar todos.

Podemos comenzar por nosotros mismos, pasando algunos momentos cada día pensando en cómo sería si viviésemos desde la versión más compasiva de nosotros mismos —cómo pensaríamos y actuaríamos. Luego podemos imaginar una dificultad en nuestra vida, respirar lenta y profundamente, crear un tono de voz interno amistoso, e imaginar de qué manera esta parte compasiva de nosotros enfrentaría ese problema. Uno no se tarda mucho en darse cuenta de que sería una forma bastante distinta a la forma en que una parte furiosa o ansiosa de uno mismo respondería, ese lado de uno que simplemente surge y se toma todo el control sobre nosotros mismos. Mientras más nos damos la oportunidad de imaginarnos en nuestra versión más compasiva, más probabilidades hay de que nos vayamos pareciendo a esta versión- más centrada, amable y asertiva.

La compasión no se trata solo de ser amable o suave y ciertamente no es una debilidad. Es una de las declaraciones de fortaleza y coraje más importantes entre los seres humanos. La compasión es difícil y poderosa, es contagiosa e influyente. Y de manera crucial, quizás sea el único lenguaje universalmente reconocido con la capacidad de transformar el mundo.


“Si tu compasión no te incluye a ti mismo, es incompleta” -Jack Kornfield



viernes, 25 de diciembre de 2020

La vida está siempre con la muerte, al mismo tiempo, no sólo antes. La vida no puede separarse de la muerte. Dónde hay vida, hay muerte; y donde hay muerte, hay vida. Thich Nhat Hanh.






 Dia de nochebuena, este año extraño, agridulce, con demasiada fuerza emocional.

Siempre me gustó especialmente este día, no por el festejo de la cena de nochebuena, sino porque ese día siempre hemos comido juntxs celebrándote, naciendo en una fecha tan significativa no es fácil de olvidar...

Ayer seguimos uniéndonos y seguir celebrándote, celebrando tu paso por nuestras vidas, tu bondad, tu entrega, tu presencia incondicional, tu gran corazón, las semillas que has sembrado en esta tierra.

 No fue fácil para mi, tuve que hacerme cargo de las lágrimas que me asaltaban entre bocado y bocado, si, hubo momentos de silencio profundo, pero también otros de bienestar al nombrarte, recordarte y sentirte allí de alguna forma.

Todavía no he podido entrar en tu casa, en la casa que me cobijó en toda mi niñez desde que te llevaron a la residencia, por eso elegí unirnos a comer en el campo, espacio más neutro y acogedor para mi, también porque el papa, desde que te fuiste vive como un ermitaño allí, y ando cuidándolo con más atención, ya que está enfermo, muy enfermo, no sólo el cáncer que se pasea a su anchas por su pulmón, sino porque algo dentro de él se murió cuando partiste, sigue allí, en el espacio que tanto ama, en conexión con la tierra y sus animales, esto lo mantiene con algo de sonrisa, no sé hasta cuando, porque siento que su alma ya va mirando hacia otros horizontes desconocidos.

Querida hermana, te recuerdo todos los días, te hecho mucho de menos, a menudo lloro en el silencio, permitiéndome liberar esa emoción de ausencia, de nostalgia de tristeza, y cuando me dejo soltar esas emociones, y abrazarlas con amor, puedo entrar en la dimensión de la gratitud y la calma.

Ayer recordaba cuando una vez, al tiempo de estar en la residencia, sin ánimo de que me comprendieras bien, pero con necesidad de hacerlo, te dije que me perdonaras si no había sido la hija que deseabas, tu querías una niña dócil, que te acompañara a todos los sitios, que aprendiera a coser y a ser una mujer como tu habías aprendido a ser, te pedía perdón porque tu modelo no me sirvió, lejos de ser la niña que tus ojos querían ver, fui rebelde, libre, conectada a la naturaleza, desobediente, obstinada, defendiendo las injusticias y buscando un camino en conexión con lo verdadero en mi y en el mundo.

Y entonces tu respuesta me caló hasta el fondo de mi ser, me dijiste "ERES LA MEJOR HIJA QUE HE PODIDO TENER" me quedé estupefacta, ya que ni siquiera había pensado que tu mente podía en ese momento tener esa apertura para comprender lo que te decía, y fíjate, algo se abrió en ese instante a un entendimiento mayor en esa mente que estaba abandonada en la incoherencia desde bastante tiempo, fue mágico. Esa respuesta para mi fue un bote de salvación, gracias, gracias, te vuelvo a repetir lo que también te dije en ese momento, que tu si que HAS SIDO PARA MI LA MEJOR MADRE QUE PODIA TENER.

Ahora ando aprendiendo a ser yo misma para mi la madre incondicional que ya no tengo cerca, la perSana que más me quería en el mundo ya no está aquí conmigo, ahora estoy instruyéndome en ser yo esa perSana que me ama incondicionalmente, sin límites.


Hay una frase que alguien especial para mi un día me mostró, me acarició muy profundo, y con frecuencia la tengo muy presente:

EL AMOR CONQUISTA A LA MUERTE

Porque el Amor es un vínculo sagrado que tejemos con las perSanas, y aunque ya no estén con nosotrxs o en este plano, el amor Es, no es que haya sido, es que Es, ese vínculo sagrado que Es nunca se pierde, por eso el amor conquista, transciende cualquier muerte.


La muerte no existe, es una ilusión.

Lo que llamamos vida y muerte, es solo transformación.


Surya


martes, 22 de diciembre de 2020

LO EXTRAORDINARIO BROTA DE LO SENCILLO






 Regresando este fin de semana de la montaña, pasaba por uno de esos pueblos con encanto en medio del monte, justamente pasando por la carretera me encontré a una mujer mayor llevando amorosamente una burra que cargaba leña probablemente para alimentar el fuego de su hogar. Me detuve en medio del asfalto para contemplarla por un momento, ella se dio cuenta y me dio paso, lo que no sabía esta mujer rural es que cuando la contemplaba también estaba viendo gozosamente a mi abuela paterna, que se ganaba la vida segando alfalfe, lo cargaba en su carro donde una burrica tiraba de él, y lo vendía a los aldeanos y aldeanas, la burra de mi abuela fue una hermosa compañera que supo como ayudarle en sus quehaceres y su subsistencia económica, aún la recuerdo en el corral de mi abuela mirándonos con amabilidad cuando mis primos y yo íbamos a visitarla. Honro este linaje de mujeres rurales de mi familia, esas mujeres sabias y sencillas, conectadas a la naturaleza y agradezco a mi abuela todo lo que me enseñó y todo lo que compartió conmigo 💗

 Me hubiese gustado hacerle una hermosa foto, pero en cierto modo me dio vergüenza pedirle una foto así, a bocajarro, así que esta foto fue realizada desde dentro de mi coche, pero era bella, bella, llevaba un pañuelo en la cabeza y su cara era curtida pero con una gran expresión de sosiego, calculo que tendría más de 80 años, pero ahí andaba, caminando con su burro más templá que ná.

LO EXTRAORDINARIO BROTA DE LO SENCILLO

Precisamente de donde venía de pasar el fin de semana leía esta frase que me conecta mucho con mi forma de ver el mundo, lo sencillo está impregnado de profundidad, así lo siento y así lo vivo.

"Lo sencillo es poderoso. Lo sencillo se conquista desde la síntesis de la experiencia y de la sabiduría. Lo sencillo es natural, es fácil, es amable, no tiene pretensiones.

Quizás la mayor grandeza de un ser humano se observa en su sencillez, en su humildad, en su calidez, en su amabilidad, en su ternura, en la capacidad de mejorar el momento presente del otro desde la entrega que busca regalar una brizna de alegría a quien tenemos enfrente. Porque en efecto, tenemos muchas vidas que mejorar, empezando con la propia y la de quienes tenemos cerca"

Alex Rovira 

lunes, 21 de diciembre de 2020

Rindiéndome al flujo de mi corazón

 






Rindiéndome al flujo de mi corazón. Entrando en mi cueva sagrada y cuidando de esa luz.

Permaneciendo sólo en esta presencia trasparente. No tengo que ir a ningún lado que no sea al latido del amor, el reconocimiento de mi verdadera esencia o la belleza de mi lugar en este instante presente, desplegando esa luz en mi y allá donde me encuentre.


Imagen: Dhira Lawrence



sábado, 19 de diciembre de 2020

Guardiana del fuego





En estos momentos ando escribiendo medio tumbada frente al fuego, escuchando su cálido chisporroteo, que placer y que bienestar me produce presenciar la hoguera en la chimenea.

De normal no disfruto de este regalo porque no tengo en mi casa chimenea, el fuego que puedo vislumbrar a diario es a lo sumo la llama de una estufa de gas, que por supuesto agradezco, porque es la que proporciona calor al hogar.

Ando preparando un encuentro para final de este mes de Diciembre; "Regazo de Sanación", desde hace años llevo cerrando el año con retiros, a menudo de silencio y sanación, en espacios de naturaleza y su medicina. Este año sentí la intuición de hacerlo en un hermoso lugar cerca del rio Tus, en Yeste, un espacio sagrado con mucho poder. Y ahí voy cuando escucho con claridad esa voz del Alma, confiando y entregándome.

Este fin de semana me lo he ofrecido como un lindo regalo para mi, para mi retiro personal en este maravilloso regazo de la madre tierra.

Desde que vine he estado caminando, sintonizando con el lugar y los elementales, meditando y haciendo mis prácticas hasta que ha anochecido, hace un rato que entré en esta bonita casita y encendí el fuego del hogar, pura magia para mi, me extasía, me embruja, me relaja, me da paz y sosiego, me hace soñar desde la serenidad.

Al llegar esta mañana la hermana águila me recibió dándome la bienvenida, pedí permiso al lugar y mágicamente apareció un gran ser alado dándomelo💗 una mensajera del paraje y su espíritu 😉 

Mañana por la mañana caminaré hacia la peña alta, donde hay un altar sagrado, y poder permanecer en conexión con todos los seres que custodian el lugar. 

Me congratula poder permitirme este regalo de autocuidado y sanación en mi, para poder servir al mundo hay que aprender a servirse a unx mismx primero. Mi energía sea como el sol que da luz a todo mi sistema, siendo el centro de mi vida mi propio corazón acompañándome a cada aliento.

"Recuerda habitante, alumbrar todo tu hogar, podar el jardín y regar las flores internas. Pasar en silencio por todas tus constelaciones, descubrir cada uno de tus recovecos, ir al sótano y presenciar tus miedos. Pasar un tiempo a asolas sin evadir la realidad, primero descubre de que se trata amarte sin condiciones, y así podrás amar sin límites"

Lucrecia Astronauta

Aquí prácticamente no hay nadie, estoy en el frondoso y profundo cobijo de naturaleza, aislada de la humaUnidad pero me siento dichosa y en paz, disfrutando y disfrutándome. De vez en cuando necesito hacer estas pausas...

Estamos casi comenzando el invierno, en unos días tenemos el solsticio, y de alguna manera aquí ando celebrándolo y celebrando mi experiencia terrenal en esta existencia, honrándola y sonriéndole.

El invierno nos invita a abrazar el arquetipo de la anciana sabia, quietud, silencio, escucha, renovación.

Fase de introspección, de descanso y de conexión con nuestro espacio más profundo, de recogimiento, sabiduría, intuición, momento para escuchar la voz interior y dejarnos ser guiadxs.



Busca tu propia sabia, esa que vive dentro de ti, cuida de las semillas que quieras sembrar, cuida de esa luz que poco a poco irá creciendo con el paso de los días.


Surya