martes, 31 de marzo de 2020

Abrazo, medicina antigua y poderosa




Como la caricia de sol
Medicina antigua y poderosa, cuando la das la podrás encontrar
Cura el corazón, calma el alma y da paz


Esta linda canción me llena de alegría y sonrisa para comenzar el día, imagino el abrazo con mucha gente, sobre todo con aquellas personas que moran en mi corazón, y hace que se sienta más cálido y reconfortado.








lunes, 30 de marzo de 2020

Las plumas de la compasión


Como escribir siempre fue terapéutico para mi, de nuevo ando hablando conmigo y con la vida de aquello que necesita ser expresado.

Ayer vi algo que me conmovió profundamente, hizo que aflorara en mi el amor, la compasión y el hondo respeto.
Fui a ver a mi padre, lo visito cada dos días, decidió quedarse solo en el campo cuando todo el tema del coronavirus empezó, quiso quedarse allí con sus perros, con su huerta y árboles y con su entorno natural que tanto le ayuda. Le llevo comida, le ayudo en lo poco que me deja, converso con él, algo que le hace sentirse bien, ya que es cierto que durante estas semanas que no esta socializando con nadie, se le nota que sus ánimos han mermado y lo siento mas vulnerable y frágil.

Cuando iba de camino, me acercaba a un paso de peatones, vi de lejos como había en la calle dos pájaros, a medida que me acercaba vi que eran dos palomas, paré el coche y bajé a ver que pasaba, me acerqué con sumo cuidado, y pude ver que una estaba casi muerta en el suelo, (no sé que le habría pasado) y la otra estaba al lado como queriéndola ayudar, apenas ya se movía, estaba ya agonizando y su compañera o compañero le picoteaba suavemente, como si la quisiera despertar, le cogía las patitas con el pico, entre las plumas... una escena que destellaba ternura.
Estuve un ratito observándolas con el corazón en palpito, conectado a ellas, a los pocos min murió, y la otra paloma se quedó al lado, acurrucada, sin moverse ya, solo acompañándola, al ladito de su compañera o compañero, o miembro cercano.
En ese momento pensé en que hacer, la quito de ahí, por si viene algún coche y atropella a la viva? retiro a la muerta de ahí? después de pensar uno momentos, sentí que tenia que dejarlas a las dos solas en esos instantes, sentía que tenia el derecho de quedarse con su compañero o compañera todo  el tiempo que desease, y me vino a la mente tantas personas que ahora en estos momentos no pueden despedirse de sus seres queridos cuando fallecen y ni siquiera pueden permanecer al lado como lo hacía aquella paloma. Pensé que quizás no era probable que las pillara un coche, ya que estaban muy cerca de la acera y ahora casi no transita nadie con el coche.
Me conecté con el corazón de aquella paloma, nos miramos, le ofrecí amor y arropamiento, fue una mirada mutua de conexión y respeto. La pude percibir sin separación, sintiendo que somos lo mismo, el anima que alienta a cada vida y a la existencia entera, no hay separación. Y sentí que nos comprendimos más allá de una apariencia de formas.

Me conmovió profundamente, me fui al campo y como no podía quitármelas de la cabeza, lo compartí con mi padre.

A las horas volví a casa, y me pasé por el mismo lugar donde las vi, y efectivamente aún estaba la paloma acompañando, permaneciendo al lado de su ser querido. Permanecí cerquita de ella un rato, me dejó estar muy cerca y para mi fue un regalo esa intima invitación.


Los humanos, a menudo nos consideramos como si fuéramos el fin absoluto de la creación, cuanto tenemos que aprender! si pudiéramos ver con el corazón y comprender desde la inteligencia y lucidez de la interdependencia y la coexistencia, crearíamos un mundo más amable y armonioso para todxs.

Anoche me preguntaba cual sería el comportamiento social de una paloma cuando muere un ser querido, si pasan duelo? y como transitan su duelo? que efectos tienen en ellas al perder algún miembro de su bandada? o compañera/ o de vida?, sé que las palomas eligen un compañero de vida. No hay duda que son seres sintientes, por si alguien aún lo dudaba, como todos los animales, todos poseemos un alma que cada unx puede interpretar como inteligencia superior o como instinto, pero no deja de ser lo mismo, una esfera álmica que existe en cada soplo de vida, animales, plantas, minerales, personas...

Busqué en la red y no pude encontrar estudios realizados con rigor sobre el comportamiento de estas aves nobles e inteligentes que muchas personas rechazan.
Seguiré buscando respuestas...



Querida paloma, me apetece recordar esto en tu nombre, feliz vuelo de regreso tengas, gracias a las dos por permitirme estar cerca de vuestra vivencia.

:

La muerte  no es más que un cambio de misión
Tolstoi




domingo, 29 de marzo de 2020

"Soy ella"


SOY ELLA






Llamé a la puerta.
Y me preguntaron: ¿Quién es?
Contesté: Soy yo.
La puerta no se abrió.
Llamé de nuevo a la puerta.
Otra vez la misma pregunta: ¿Quién es?
Contesté: Soy yo.
Y la puerta no se abrió.
Otra vez llamé.
Y de nuevo me preguntaron: ¿Quién es?
Contesté: Soy tú.
Y la puerta se abrió.







Me gusta imaginar que aún hay otra respuesta que abre la puerta: «Soy Ella». Es decir, la esencia del yo, del tú, de todos, del todo, la que no tiene rostro ni forma. La que nos iguala y aúna. San Agustín lo formula con exquisita belleza y sobriedad en términos de la mística cristiana cuando dice «Dios es más yo que yo mismo».
Joan Garriga







sábado, 28 de marzo de 2020

Abel Korzeniowski, Table for Two



Cuando el espíritu necesita de bálsamo para volar desde el sosiego en la noche




Abel Korzeniowski, Table for Two








Y me llevo en el rostro tu reflejo, amor



Ya 14 días sin verte, aunque cada día mi corazón te visita a escondidas, te habla, te abraza y te sonríe... sin que nadie lo sepa.

Quien sabe como te encontraré cuando todo esto acabe, solo quiero mencionarte, como a menudo hago, que tu verdadera casa está en tu corazón, recordarlo en ese lugar insondable, donde todo se comprende, te ofrecerá paz estés donde estés.
Querida madre, compañera, amiga, hermana, quizás hemos sido muchas cosas en otros tiempos, en otras vidas..., gracias siempre por tu presencia y por tu entrega, aunque pocas veces seguí tus pasos, siempre respeté quien elegiste ser, habitas dentro de mi corazón en un lugar de brillo, sonrisa y amor.
Honro este linaje materno que me has ofrecido. Siempre envidié ese bonito vínculo que conservabas con las tías, bueno mejor dicho, que las cinco hermanas teníais, unidas desde el cariño, la admiración y lealtad
Ya todo esto está desierto, la ley de la vida obedece a la impermanencia, te echo de menos a ti y a las tias que ya no están, todo sucede muy deprisa, seguramente son los ritmos adecuados y perfectos, pero que no atinamos en ocasiones a comprender. Seguramente...

Hoy es el cumpleaños de tu nieta, y aunque hace tiempo que no lo recuerdas ahí ando yo para decírtelo al oído que esa nieta a la que tanto has abrazado, sigue creciendo y madurando, poco a poco, lo mejor que sabe hacerlo.
Sé que aunque no digas nada, algo en el fondo de tu ser despierta, algo sacude dentro, aunque sea solo mi voz, aunque sea solo la caricia, aunque sea solo la canción que te envío desde esta red de energía y amor invisible que mantenemos todos los seres en este entramado llamado vida.

"Yo nunca cejo, amor, yo nunca cejo,
a menudo me vuelvo en el camino,
y me llevo en el rostro tu reflejo, amor.

Nunca me alejo, nunca me alejo,
de pájaros me lleno y me culmino,
y me venzo hacia ti, por ti mi inclino".




viernes, 27 de marzo de 2020

Ser llevados por los grandes vientos que cruzan el cielo (los ancianos de Ojibwa)



Ser llevados por los grandes vientos que cruzan el cielo (los ancianos de Ojibwa)






Anoche leía un artículo en el blog de Tahita, de Jack Kornfield, (ex monje budista norteamericano, psicólogo de profesión), que transmite enseñanzas sobre el budismo de una forma sencilla y contemporánea para nuestras mentes occidentales, a mi me encanta este sencillo hombre, lo siento con gran luz espiritual que sabe ver la nobleza y la belleza interior de los seres humanos.
 Hace 7 años propuse a lxs alumnxs llevar de estudio y apoyo (ese curso que transitábamos), el valioso y maravilloso libro Camino con Corazón, de Kornfield, aunque mi formación en la esfera meditativa no se limita solo al budismo, hay muchas semillas de él que me resuenan dentro y hace abrir puertas hacia el amor y la compasión en mi y en el mundo y cuando integré este libro, sentí que seria interesante que lxs practicantes de yoga y meditación lo conocieran, y lo compartiéramos en las clases. Fué lindo y enriquecedor para todxs.

Comparto algo de lo que leía ayer y que pulsa mi empuje emocional y me conecta con aquello que siento hondo:

 Este es un momento de misterio e incertidumbre. Toma un respiro. Los velos de separación se están separando y la realidad de la interconexión es evidente para todos en la tierra. Necesitamos esta pausa, quizás incluso necesitamos nuestro aislamiento para ver cuánto nos necesitamos unos a otros.

Ahora es el momento de agregar nuestra parte.
El bodhisattva deliberadamente se vuelve hacia el sufrimiento a su alrededor para servir y ayudar a quienes lo rodean de cualquier manera que pueda.
Esta es la prueba que hemos estado esperando.
Sabemos cómo hacer esto.

Siéntate en silencio y pregunta a tu corazón: ¿cuál es mi mejor intención, mi aspiración más noble para este momento difícil?
Tu corazón responderá.
Deja que este voto se convierta en tu Estrella del Norte. Cada vez que te sientas perdido, te recordará lo que importa.

El mundo espera tu corazón compasivo.

Es hora de ser la medicina, la música edificante, la lámpara en la oscuridad, el estallido de amor. 

Sé portador de esperanza.
Si hay un funeral, ve con una canción.

Confía en tu dignidad y bondad.
Donde otros acumulan ... ayuda.
Donde otros engañan ... defienden la verdad.
Donde otros estén abrumados o descuidados, se amable y respetuoso.

Cuando te preocupes por tus padres, tus hijos, tus seres queridos, deja que tu corazón se abra para compartir el cuidado de todos por sus padres, sus hijos y sus seres queridos. Este es el gran corazón de la compasión. El bodhisattva dirige la compasión hacia todos los que sufren y son vulnerables y también hacia los que causan sufrimiento. Estamos en esto juntos.

Es hora de reinventar un mundo nuevo, de imaginar compartir nuestra humanidad común, de ver cómo podemos vivir de la manera más profunda y hermosa posible.

Al final, recuerda quién eres es la conciencia intemporal, la conciencia que nació en tu cuerpo. Naciste como un hijo del espíritu, e incluso ahora puedes volverte hacia la conciencia y convertirte en la conciencia amorosa que te presencia leyendo, sintiendo y reflexionando.

Cuando nace un bebé, nuestra primera respuesta es el amor.
Cuando un ser querido muere, la mano que tendemos es un gesto de amor.
El amor y la conciencia intemporales es lo que eres.
Confía en ello.

Querido bodhisattva,
el mundo espera tu corazón compasivo.
Unámonos en esta gran tarea juntos.

Con metta

Jack Kornfield



 

miércoles, 25 de marzo de 2020

Niñxs en tiempos de coronavirus



NIÑXS EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

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Ayer leía una publicación de Heike Freire, gran educadora verde y pedagoga humanista, en su escrito defendía los derechos de la infancia en estos tiempos de coronavirus, de hecho está recogiendo firmas para solicitar al gobierno a las CCAA y ayuntamientos que estudien las posibilidades de ofrecer a los niños y a sus familias espacios de movimiento y juego al aire libre, de manera ordenada  y sin poner en peligro la salud pública.


Yo llevo pensando en esto desde el primer día que se declaro el estado de alarma.

Llevamos ya 11 días de confinamiento en casa, la tensión se va acumulando si no se sabe como manejarla, hay muchxs niñxs que están pasando muchas horas a través de las pantallas, deberes a través de pantallas, juegos, alguna película... sin nombrar que en muchos casos también se integra a este desgaste la televisión, series de dibujos...
Este tipo de entretenimiento genera mucha tensión interna para ellxs, sin poder moverse, y jugar al aire libre tan necesario en su desarrollo!

 Lxs niñxs aprenden mediante el movimiento, el movimiento estimula el desarrollo de esa capacidad de pensar y comunicarse con el mundo, la falta de libertad y movimiento dificulta el desarrollo de esas potencialidades psicomotoras, sensiomotoras, intelectuales, afectivas...

Sin nombrar a aquellxs que tienen alguna peculiaridad, niñxs con otro tipo de sensibilidad, con algún trastorno de ansiedad o de mala gestión de emociones, que en estos días se incrementa esa tensión y presión interna que puede derivar a estados de grandes bloqueos de salud física y mental.

Es sumamente importante que las personas que tenemos hijxs escuchemos con atención que es lo que van necesitando para que estén bien, cada cual sabrá, porque nosotrxs somos lxs que mejor conocemos a nuestrxs hijxs y sabemos de que adolecen y que "medicina" necesitan.




Tenemos que aprender a poner en práctica nuestra responsabilidad si queremos crear un mundo nuevo, diferente al que conocemos.
Es curioso que en cuanto la autoridad nos dice lo que tenemos que hacer, volvemos a conectar, a nivel subconsciente, con aquella autoridad que vivimos en nuestras infancias, en nuestras casas, y accionamos como lo hacíamos entonces cuando eramos pequeñxs, quizás desde el miedo a los castigos, quizás desde la rebeldía, quizás con máxima obediencia para ser aceptadxs y reconocidxs...
Por eso es importante aprender a transcender esa autoridad, y desarrollar una autoridad sana y responsable dentro de cada unx de nosotrxs, para poder asumir nuestra propia madurez, una autoridad que sepa como amarnos y respetarnos a nosotrxs mismxs y a lxs demás, que no venga de afuera, si no de una coherencia interna con unx mismx y con la vida.


Os dejo aquí la petición de Heike Freire por si sentís que queréis firmarla:




Y también os comparto una entrevista, interesante de leer, que le han hecho a Freire ;













martes, 24 de marzo de 2020

RESILIENCIARÉ EN VEZ DE RESISTIRÉ

Resiliencia







Cada día que salimos al balcón para aplaudir, últimamente casi siempre lloviendo y con paraguas, algunxs de mis vecinxs hacen sonar, bien alto, al término de dichos aplausos, la famosa canción del Dúo Dinámico "Resistiré", como casi todxs estamos ávidos de contacto, de movimiento, de más alegría, nos ponemos a bailarla, casi todxs a cantarla. A mi me hace cuestionarme si quiero resistir o quiero resilir, soy consciente que no existe este término, pero seguro que me comprendéis cuando hable de la palabra resilencia.
Y si, creo que hay una diferencia entre la resistencia y la resilencia. Y prefiero optar por la resilencia.

Ser resistente para mi se relaciona con aguantar, o como mostrar oposición a un determinado factor externo, ejercer como una fuerza contraria que equilibre o supere a la que viene desde afuera para sobrevivir a la experiencia, en cambio ser resilente viene como de más adentro, de una actitud más interna, no consiste en oponerse a la fuerza en forma de adversidad que viene desde el exterior, si no que, si generamos la conciencia de querer vivir la experiencia  sin rechazarla desde otra mirada más íntegra, más amable, más completa, abierta, nos hace crear una actitud proactiva, flexible, ayudándonos a adaptarnos a la situación sin que nuestro nivel de resistencia cambie necesariamente.

Resistirnos es algo así para mi como si rechazáramos el cambio.
Resilencia algo así como la capacidad de relacionarnos con esos cambios de manera abierta, desenvuelta, desde una presencia atenta y generosa con nosotrxs mismxs y con la situación que suceda, encontrando un sentido a todo lo que surge, o querer intentar crear una lectura interna que nos pueda llevar a darle algún tipo de sentido a lo que ocurre, quizás para que podamos seguir caminando más en paz y más libres valorando la importancia de vivir, aún en los procesos difíciles.

Cuando hablo de resilencia me viene a la mente Victor Frankl, el padre de la logoterapia, en su maravilloso libro El Hombre en Busca de Sentido, cuenta cuando estuvo preso en campos de concentración y salió libre al final de la segunda guerra mundial, leyendo sus vivencias y la actitud que creaba frente a ellas, nos muestra la confianza y la resilencia que podemos ser capaces de generar antes cualquier experiencia.



"Eres resilente cuando has desarrollado fortaleza, aceptación, fe, coraje y ánimos para manejar las crisis y las dificultades sin claudicar"
Gonzalo Gallo

domingo, 22 de marzo de 2020

El Universo en una gota de agua

Es domingo, en casa todavía duermen, aún siento esa calma especial que mora en cada domingo, estamos confinados en casa ya una semana, pero el domingo todavía tiene para mi ese sabor a paz, a calma, a quietud y sonrisa.
Salgo a el patio y visito el pequeño huerto urbano que llevo cultivando desde hace meses, hace dos años que no tengo huerto silvestre y mi necesitad es de contacto con la tierra, siento que ella nos cuida y sana, y no nosotrxs a ella, como a menudo creemos. Me quedo por unos instantes en la delicia de la gota que se quedó, (después de la lluvia de anoche), en la hoja del brote de la planta de guisante, decia el Tamud "cada brizna de hierba tiene su ángel que se inclina sobre ella y le susurra: ¡crece, crece!". Desde la simplicidad de esa mirada a la gota de lluvia, me ha conectado profundamente con el cosmos y un sentimiento de infinitud que acariciaba en mi interior.


Al rato me decido ir a ver el whatssap, sobre todo para enviar el aviso y aliento a la sangha de meditación, para conectarnos en unos min en ese espacio virtual.

Son cientos de mensajes, artículos, información, desinformación, montones de estímulos que nos llegan cada día a nuestros móviles, a las redes sociales.... en estos momentos es de importancia saber filtrar aquello que llega, saber de vez en cuando volver al silencio, silenciar móviles, hacer ayuno de redes, de información externa y conectar con la información interna de cada unx, volver a la escucha dentro, a la presencia dentro, para poder recibir otros mensajes, otras frecuencias, volver a nuestro corazón como brújula que nos invite a ver más allá de los miedos, de la incertidumbre, del malestar general que se puede palpar a nivel global.
En estos días me han enviado un montón de propuestas, de vídeos, de meditaciones, de oraciones, de cantos... muchas propuestas interesantes y cercanas al corazón, de compañerxs, maestrxs, y muchas personas que ponen luz en este planeta, pero decidí poner energía en un solo elemento y centrar la energía en él.

Desde que se impuso el estado de excepción, las clases cesaron, de hecho yo ya no pude impartir la clase que ofrezco en Montealegre, de ese jueves 12 de Marzo, y seguidamente todas las demás clases de la UP de Almansa, y la consulta en la herboristería también cesó hasta que no volvamos a salir de las casas. Así que como tenemos grupo de whatssap los seis grupos de yoga y meditación mindfulness, les propuse juntarnos como sangha para meditar juntxs cada día a las 9 h de la mañana, porque en estos tiempos de tanta agitación, emociones difícil de transitar y la mente constantemente recibiendo y generando imágenes, ideas y pensamientos, necesitamos calmar, crear espacio y sosiego en nuestras mentes y nuestros corazones, conectar con el amor y la compasión e impregnarnos de esta energía y expandirla afuera, al mundo, a quien sufre: "Es a través de conectar con otros, hacer algo significativo por ellos y traer alegría a su vidas que hacemos que nuestras propias vidas importen y les demos valor y propósito". Thupten Jinpa, PhD. Compasión entendida como acompañar al otro en su sufrimiento.
 Está siendo una experiencia enriquecedora para todxs, nos sentimos unidxs desde el amor y aunque el miedo cabalga a veces en nuestras mente, al hacer la práctica constante y regular, podemos relacionarnos desde otro lugar con esos miedos, y esto es importante para seguir caminando la experiencia que estamos viviendo, con más sosiego y más claridad. Además se han unido a esta práctica personas de Montealgre, de Guipuzcoa, Alicante, Elche de la Sierra y otras personas de aquí de Almansa que no pertenecen a ningún grupo pero sentían que querían unirse. 
Es hermosa esta conexión que creamos a través de la atención plena y la respiración, desde un espacio de calma y presencia, nos conectamos con el corazón, llevando la atención a la resonancia que provoca la pulsación, las ondas que nacen en el  núcleo de la respiración, llenándonos de luz con cada respiración y conectándonos con lo que nos rodea.


Cada día hacemos una práctica juntxs, cada día me reúno con esta familia a las 9 h conectada a mi corazón y a la red etérica, sin olvidar a lo largo del día la práctica de casa y habitantes de ella, si, sin olvidar la importante práctica de compartir el espacio comunitario 24 h con mis hijos, donde hay tiempo para todo, para reírnos, para los desencuentros, para estudiar y hacer tareas, para cocinar, jugar, mirar redes y whatssepear, contar cuentos, leer, pintar, para cansarnos de nosotrxs mismxs y del confinamiento, par salir a comprar el pan sintiendo esa distancia obligada con lxs demás, y como si cometiéramos un sacrilegio al salir a la calle a comprar lo básico. Cada día salimos al balcón, (a veces a la puerta), a las 20 h para aplaudir y sacar la luz de la linterna como símbolo, sintiendo la alegría de unirnos a más personas del vecindario en esta intención, pero a la vez desazón de que nosotrxs aplaudimos desde el balcón dejando la carga y tensión a los receptores de esos aplausos. 

Tenemos tiempo también para practicar hasta yoga juntxs, y me alegra ver que las semillas sembradas no se pierden, solo que germinan cuando es su tiempo, en el Ser nada se pierde. Todo es un aprendizaje, aceptarnos y amarnos tal cual somos, con todas nuestras partes, hablo primero de mi, y también de ese aprendizaje con ellxs.

Todxs intuíamos que no podíamos caminar más trecho con las alpargatas que calzábamos; el capitalismo como antorcha, la manera de producir alimentos, envenenados, envenenando así también la tierra, los ríos, el aire, introduciendo la codicia en las entrañas del mundo, sin respetar la vida, teniendo como cuota la indiferencia y el poco cuidado hacia nosotrxs y hacia todo, hacia el verdadero significado de los valores que nos construyen y hacen de la vida un lugar seguro, confiable, cercano, amoroso. 

Quizás nos estén ofreciendo una oportunidad para volver a nuestra casa, a la del corazón, quizás se esté dando una oportunidad para hacerlo mejor, quizás a un precio alto.
Siempre he sentido una gran empatía y unión a los seres que sufren en esta existencia, ante la injusticia, ante el dolor, algo que me conmueve enormemente estos días es el saber que muchos seres están dejando este mundo sin nadie que les acompañe en este tránsito, sin nadie que les de la mano, sin nadie que les escuche, y el dolor de sus familiares de no poder acompañarlos, cada vez que pongo presencia en el corazón, les envío paz, luz, conciencia, amor, con la esperanza que les pueda abrazar en lo profundo de sus corazones, en esa ausencia de la ternura y cercanía del contacto. 

Hoy recordaba esta frase de Thay, y que me ayuda para poder comprender mejor ese sufrimiento y este momento de transformación planetaria.

"Tenemos que aprender a ver en la aparente muerte de la semilla su transformación en planta"






viernes, 20 de marzo de 2020

Gratitud

Carta de gratitud a los profesionales sanitarios

por Gonzalo Brito
"Es a través de conectar con otros, hacer algo significativo por ellos y traer alegría a sus Vidas que hacemos que nuestras propias Vidas importen y les demos valor y propósito. Este es el poder de la Compasión" - Thupten Jinpa, PhD.
El Amor y la Compasión son dos fuerzas muy poderosas, las dos caras de la motivación  humana central de cuidar. El amor nos compromete con el cultivo de la felicidad de los seres; la compasión, con el alivio y prevención de su sufrimiento. Ambos son motores capaces de cambiar una experiencia, pero también de movilizar el mundo y generar la posibilidad de una transformación profunda; no sólo a nivel individual, también a nivel global. Y es la oportunidad que ahora mismo tenemos entre las manos. De hecho, es lo que está sucediendo.
Nos encontramos en una circunstancia a la que en escasas ocasiones nos habíamos enfrentado. Expuestos todos, sin excepción, como humanidad. Está siendo un desafío a lo que somos y a lo que podemos llegar a ser como especie. Y esta batalla nos está ofreciendo la posibilidad única de volvernos todos aliados, de suspender y quizá acabar con nuestros “ismos”, y darnos cuenta de que el otro nunca fue realmente un enemigo. Desde esta unidad estamos teniendo la oportunidad de conectar con la esencia fundamental y bondadosa del ser humano y, también, despertar a la realidad de nuestra humanidad compartida e interdependencia. Todos estamos metidos en el mismo barco, abocados a aunar nuestros esfuerzos para que este barco se mantenga a flote y, de este modo, arribe a un puerto colmado de esperanza y salud.
Y en esta batalla contemplamos cómo se alzan heroínas y héroes. Seres humanos que, gracias al gran Amor y la Compasión que han desarrollado por su prójimo, están dando todo de sí y arriesgando la piel para sostener, aliviar, curar y prevenir el sufrimiento de otros. Y esos otros, somos todos nosotros. En estos días somo testigos veraces de los inagotables actos de generosidad y nobleza por parte del personal sanitario de todos los rincones del Mundo.
Sí, se han cerrado las fronteras físicas para limitar el contagio del COVID 19, pero las fronteras de la imaginación se están derrumbando. Nos sentimos conectados, unidos, más allá del país, la raza, la cultura, el estatus social, el idioma o cualquier otra característica arbitraria que nos pudiese separar hasta hace poco tiempo. Ahora somos invitados a ver la realidad que siempre estuvo subyacente a nuestra ilusión de existir como entes separados: todos somos uno o, como dice el maestro vietnamita Thich Nhat Hanh, Inter-somos.

Intersomos frente a una enfermedad

Nos sentimos orgullosos y profundamente agradecidos de ser guiados y cuidados por esos cientos de miles de profesionales sanitarios que, teniendo que dejar de lado tiempo valioso con sus familias, comodidades, necesidades, intereses, creencias o preferencias personales, se han implicado al mil por cien; para ofrecer el ejemplo más bello de Amor y Compasión.
Todos estos profesionales sensibles, hasta la médula de su ser, se han hermanado con el dolor de tantos y tantos, en hospitales, residencias, centros de salud y lugares improvisados. Removiendo cielos y tierra para conseguir material sanitario, habilitar espacios y camas extra, construyendo hospitales de campaña en tiempo récord, etc. Y, a través de todos estos recursos hábiles, paliar y prevenir el sufrimiento derivado del contagio exponencial que se está produciendo. Activando al máximo sus conocimientos, su sabiduría, sus energías, su valor y, sobre todo, exprimiendo el tiempo hasta el último segundo. En muchos casos, los profesionales sanitarios de todo el globo están arriesgando su propia salud por los otros, por ti y por mí en este preciso instante...
Mahatma Gandhi dijo "el Amor es la fuerza más humilde pero la más poderosa de la que dispone el ser humano". Sin duda alguna, queridos profesionales de la salud, cada una de vosotras y de vosotros estáis siendo el mejor estandarte del Amor y la Compasión. Unos magníficos referentes de la capacidad real de la compasión que tiene el ser humano. El poder que tiene para remover el enorme potencial que habita en cada ser humano y movilizarse para aliviar el sufrimiento de las personas que, ahora mismo, se encuentran en una situación vulnerable de salud.
Conscientes, también, de que en cualquier momento, podemos ser cada uno de los que ahora guardamos confinamiento en nuestras casas.
Algunos podemos encontrarnos pensando que es muy duro permanecer encerrados sin salir de casa durante esta cuarentena. Si es tu caso, una sugerencia. Tómate un momento y conecta con el hecho cierto de que es mucho más doloroso encontrarte aisalado en un hospital, enfermo y sin que nadie te pueda visitar. Es mucho más duro pasar jornadas de doce y catorce horas trabajando sin descanso para intentar aliviar el sufrimiento de muchos. Es mucho más duro enfrentar la perspectiva de morir sin tener tu familia a tu lado. Es más duro estar en los zapatos del médico que, por el desborde del sistema, se ve en la terrible situación de tener que elegir qué paciente crítico se prioriza. Sin apenas ver a tus seres queridos, descansar en tu casa, o hacer actividades cotidianas. Lo mínimo que podemos hacer para aportar, es ser muy estrictos en quedarnos en nuestra casa si tenemos la suerte de poder hacerlo, y ayudar así a no desbordar aún más los ya saturados (o por saturarse) servicios de salud, y de paso usar la oportunidad para meditar sobre lo realmente importante y hacer los cambios que nos ayuden a atravesar mejor las pérdidas y adaptaciones que sin duda necesitaremos hacer a nuestras vidas como personas, como comunidades y como humanidad.
Por eso, queridos profesionales sanitarios, podéis estar seguros de que vuestro esfuerzo y sufrimiento no está siendo en vano. Cada minuto extra, la extenuación por la que estáis transitando estas semanas, el exponeros valientemente a enfermar, la postergación de vuestra vida fuera de los hospitales y centros de salud, sin duda, tiene un valor incalculable. No se puede medir en modo alguno. Va más allá de cualquier palabra que, como sociedad, os podamos expresar.
Sentimos, más que nunca, que la llama de la compasión está ardiendo en vuestros corazones para aliviar el sufrimiento de los seres. Por todo esto queremos deciros...
Muchas gracias.
Y lo repetiremos muchas veces mientras dure todo esto...
Muchas gracias, queridos profesionales sanitarios.
Muchas gracias...
Desde todos los rincones de este Planeta sentimos una gratitud muy profunda. Vuestro ejemplo incondicional ha conmovido nuestros corazones. Ahora podemos tomar conciencia de que todos somos UNO. 
Gracias por recordárnoslo

jueves, 19 de marzo de 2020

Atalantar

Queria comenzar la primera entrada del blog con una palabra que me rencanta, Atalantar, la escuché una vez hace tiempo en el programa que sigo de radio 3, El Bosque Habitado, el significado que le daba Ignacio Abella a dicha palabra me cautivó y la grabé con oleadas de luz en mi corazón.

Aquí os dejo la traducción que hace Abella de esta palabra tan bonita.


ATALANTAR: tranquilizarse o calmarse, también proteger, arreglar, atender, cuidar de alguien o de algo. Además, Agradar, convenir y hacer bien las cosas.


QUE LA VIDA NOS ATALANTE