sábado, 28 de marzo de 2020

Y me llevo en el rostro tu reflejo, amor



Ya 14 días sin verte, aunque cada día mi corazón te visita a escondidas, te habla, te abraza y te sonríe... sin que nadie lo sepa.

Quien sabe como te encontraré cuando todo esto acabe, solo quiero mencionarte, como a menudo hago, que tu verdadera casa está en tu corazón, recordarlo en ese lugar insondable, donde todo se comprende, te ofrecerá paz estés donde estés.
Querida madre, compañera, amiga, hermana, quizás hemos sido muchas cosas en otros tiempos, en otras vidas..., gracias siempre por tu presencia y por tu entrega, aunque pocas veces seguí tus pasos, siempre respeté quien elegiste ser, habitas dentro de mi corazón en un lugar de brillo, sonrisa y amor.
Honro este linaje materno que me has ofrecido. Siempre envidié ese bonito vínculo que conservabas con las tías, bueno mejor dicho, que las cinco hermanas teníais, unidas desde el cariño, la admiración y lealtad
Ya todo esto está desierto, la ley de la vida obedece a la impermanencia, te echo de menos a ti y a las tias que ya no están, todo sucede muy deprisa, seguramente son los ritmos adecuados y perfectos, pero que no atinamos en ocasiones a comprender. Seguramente...

Hoy es el cumpleaños de tu nieta, y aunque hace tiempo que no lo recuerdas ahí ando yo para decírtelo al oído que esa nieta a la que tanto has abrazado, sigue creciendo y madurando, poco a poco, lo mejor que sabe hacerlo.
Sé que aunque no digas nada, algo en el fondo de tu ser despierta, algo sacude dentro, aunque sea solo mi voz, aunque sea solo la caricia, aunque sea solo la canción que te envío desde esta red de energía y amor invisible que mantenemos todos los seres en este entramado llamado vida.

"Yo nunca cejo, amor, yo nunca cejo,
a menudo me vuelvo en el camino,
y me llevo en el rostro tu reflejo, amor.

Nunca me alejo, nunca me alejo,
de pájaros me lleno y me culmino,
y me venzo hacia ti, por ti mi inclino".




No hay comentarios:

Publicar un comentario