miércoles, 30 de abril de 2025

El Carretillo de mi padre

 

EL CARRETILLO DE MI PADRE




El carretillo de mi padre tiene más de 50 años, el carretillo de mi padre no es un simple carretillo, es un receptáculo de memorias y saberes, es un vehículo que cargó años de cemento, tierra, leña, piedras, gatos, perros, niños...

El único carretillo que desde niña he podido ver en mi casa, aunque viejo y gastado, mi padre seguía siendo fiel a él, ya que aunque una, uno, esté viejo, puede seguir funcionando y cumplir con sus responsabilidades con respecto a la edad del momento.

El carretillo de mi padre no era un simple carretillo, supongo que en ninguna casa lo ha sido, el carretillo de mi padre, (y digo carretillo, porque así lo hemos llamado siempre, aunque soy consciente de que muchísimas personas lo denominan carretilla, en mi casa era carretillo, y siempre lo respeté, al igual que yo, siempre he nombrado la huerta, y no el huerto, hábitos, manías personales, cultura de campo... no sé...) muchos días, meses y años cargó el cemento necesario para construir la casa donde nosotros ahora vivimos, paseó a muchos puñados de gatos pequeños que mi hija subía en él para jugar en las jornadas de verano con ellos, también a Perli y al Peluca, nuestros dos perros, otros días eran los niños los que subían en él para correr a risas y saltos por toda la parcela, ha alojado en su regazo a varias generaciones... 

Pero lo más importante es que era el carretillo de mi padre, donde albergó sueños y trabajo duro, un fiel compañero que aliviaba enormemente su labor.

Nosotros ahora tenemos una carretilla nueva, pero sentía que quería restaurar y conservar a ese hacedor de sueños y anhelos, porque es memoria de mis raíces, e historia de la casa donde me crié  cada verano y donde ahora respiramos día a día.

Mi respeto por todos los carretillos y carretillas que han trabajado, ayudado, jugado y paseado a una gran esfera de familias.

Loli García, Surya.






miércoles, 23 de abril de 2025

Sanadores de este mundo


 Perli, 20 años compartiendo camino querida hermanita pequeña, y a la vez muy grande.

Me siento con un gran vacío, cuanto te voy a extrañar, te llevo en mi corazón y tu belleza como Ser Almico brilla ahí con fuerza.

Con tu bondad, nos has enseñado mucho más que algún humano desearía encarnar, has sido y eres parte de esta familia, es una gran pérdida para todos, pero aunque las lágrimas están hoy en mi rostro, sé que  poco a poco ese vacío y dolor de la despedida se irá suavizando,  a veces las heridas no se cierran, pero duelen menos y adoptan otro lugar algo más liviano. Lo sé por experiencia.

Has tenido una gran vida, larga y feliz, libre y querida, muy querida. Agradezco enormemente las caminatas compartidas, los gritos de algarabía cuando nos veías llegar, aunque solo bajáramos al pueblo un rato a trabajar o comprar, agradezco cada momento que hemos compartido juntas, la engullidora de almendras, él te amaba mucho, lo sabes, ojalá ahora estéis juntos en belleza, amor y paz.

Intento recordarme que no hay venida ni partida, ni antes, ni después, porque tu estas en mi y yo estoy en ti, te abrazo muy fuerte y luego te dejo ir, pero mis emociones me traicionan y me recuerdan un dolor de otras grandes pérdidas, escribo para poner orden dentro de la confusión emocional y para no aferrarme al dolor, sino para poder ver la gratitud que también late en mi en estos momentos y para decirle al mundo lo especial que eras.

Siempre pude ver dentro de ti esa energía bondadosa, amorosa, de cuidadora y protectora de la vida, y no solo cuando amamantabas a gatos que ni eran hijos tuyos, la verdad que era precioso ver esa escena de una perrita dándole de mamar a 4 gatos, y tu cara de sosiego y disfrute al hacerlo. Esa energía de luz y amor siempre latía en ti, se podía vislumbrar en tu mirada. Gracias por venir a esta familia y derramar tus dones, gracias por este servicio a la vida que has ofrecido.

Tu hijo, ya mayor, también te echará mucho de menos, lleva toda su vida al lado de ti, intentaremos cuidarlo lo mejor que sepamos, por ti y por él.

Te quiero siempre, ojalá y nos volvamos a ver algún día, podamos encontrarnos de nuevo, de alma a alma.

En memoria de un gran Ser, nuestra perra Perlita o como mi padre la llamaba, Perla.

22/04/2025