sábado, 26 de diciembre de 2020

La compasión es la base para devolvernos la vitalidad y construir un mundo más humano”

 



El término compasión representa por encima de todo una cualidad vital donde poder ayudarnos a nosotros mismos, y donde poder construir una realidad social más respetuosa, más humana.


La compasión es la base para devolvernos la vitalidad y construir un mundo más humano”.


-Martin Lowenthal-


Esta entrevista tiene ya unos años, pero ayer la rescataba para leerla de nuevo.

Cada vez que nos sentamos en meditación de Atencion Plena o Mindfulness podemos abrir un horizonte para cultivar la compasión en nosotros  y en el mundo, penetrar en la dimensión de la compasión es uno de los grandes fundamentos para estar en conexión con el Amor.


La Compasión: Universalmente Malentendida

por Paul Gilbert. Traducción: G.B.


Cuando las personas escuchan la palabra compasión, suelen pensar en la amabilidad. Pero su estudio científico ha encontrado que el núcleo de la compasión es el coraje.

La amabilidad, en vez de ser lo que define completamente la compasión, es una forma específica de ser compasivo. Imagínate a un bombero que constantemente pone su vida en riesgo para salvar a otros. Ese acto en sí mismo es compasivo, pero fuera del trabajo, puede que el bombero sea una persona distante, o que tenga un temperamento irritable o que se le olviden una y otra vez los cumpleaños. El punto es que la gente amable no siempre tiene el coraje de comportarse compasivamente.

El coraje de ser compasivo yace en la disposición y voluntad de ver la naturaleza y las causas del sufrimiento – ya sea en nosotros mismos, en los demás o, más ampliamente, en la humanidad. Estamos hechos a partir de genes que han evolucionado por millones de años y esos genes construyen nuestros cuerpos y nuestros cerebros —no los elegimos. Y estos cuerpos y cerebros son frágiles, susceptibles a las heridas, a una multiplicidad de enfermedades, al deterioro y la muerte.


Las motivaciones básicas que han evolucionado en nuestros cerebros tales como la búsqueda de status y poder, el sexo y el cuidado de la familia (compartidas con otros mamíferos), pueden llevarnos a quedar atrapados en la ambición auto-centrada y la mentalidad tribal, haciéndonos capaces de llevar a cabo crueldades terribles. Los humanos han sido fuente de sufrimiento unos de otros y de los animales por miles de años. La mente humana inventó la tortura y puede sentir placer en la venganza sádica. Y tal como otros animales, somos vulnerables a una amplia gama de sufrimientos mentales como el miedo, la depresión y la paranoia. Toma bastante coraje comenzar a comprender nuestra especie de esta manera.


Lo que también sabemos es que somos socialmente construidos. Si hubiese sido raptado a los tres años de edad por una banda de traficantes de drogas, entonces la versión de Paul Gilbert escribiendo este blog no existiría. En cambio, podría existir una versión potencialmente fría, agresiva y defensiva de mí mismo. Puede ser una gran lección de humildad comprender que no somos más que una versión posible de nosotros mismos, la cual fue el resultado de nuestra crianza y nuestros contextos sociales.


También toma coraje ser consciente de que somos seres biológicos, construidos a partir de genes que nunca elegimos; tironeados por motivaciones y emociones que están predeterminadas y socialmente formados por los contextos y ambientes en los cuales de pronto nos encontramos. Tener todo esto en cuenta es la base de la sabiduría compasiva.


En pocas palabras, la forma en que somos no es nuestra culpa. Como elegimos comprender y trabajar con nuestros cerebros —para el bien de nosotros mismos y de los otros— es, sin embargo, completamente nuestra responsabilidad. Tal como hemos llegado a comprender la importancia de la higiene para reducir el riesgo de enfermedades, debemos aprender cómo construir ambientes socialmente justos y apoyadores que nutran lo mejor en nosotros. Hay muchas fuerzas que irán en contra de estos esfuerzos, y por eso el esfuerzo y el coraje son necesarios.


Una definición de diccionario de la compasión diría algo así como: «una sensibilidad hacia el sufrimiento de uno mismo y de los otros junto al compromiso de intentar aliviarlo». Esta frase sintetiza dos procesos. El primero es el coraje de volverse hacia, relacionarse y entrar en contacto con el dolor y el distrés, en vez de optar por evadirlo o ignorarlo. El segundo es la disposición a adquirir la sabiduría que necesitamos para responder adecuadamente frente al sufrimiento.

La gente puede tener miedo a la compasión creyendo que es una debilidad o simplemente indulgencia. Esto se debe principalmente a que no la comprenden y no reconocen el enorme valor de comprender las causas del sufrimiento y nuestra propia fragilidad. Sin embargo, investigadores de todo el mundo están descubriendo que al cultivar la compasión estimulamos varios sistemas fisiológicos que son excelentes para nuestra salud y felicidad, promoviendo también conductas éticas y pro-sociales de las que nos podemos beneficiar todos.

Podemos comenzar por nosotros mismos, pasando algunos momentos cada día pensando en cómo sería si viviésemos desde la versión más compasiva de nosotros mismos —cómo pensaríamos y actuaríamos. Luego podemos imaginar una dificultad en nuestra vida, respirar lenta y profundamente, crear un tono de voz interno amistoso, e imaginar de qué manera esta parte compasiva de nosotros enfrentaría ese problema. Uno no se tarda mucho en darse cuenta de que sería una forma bastante distinta a la forma en que una parte furiosa o ansiosa de uno mismo respondería, ese lado de uno que simplemente surge y se toma todo el control sobre nosotros mismos. Mientras más nos damos la oportunidad de imaginarnos en nuestra versión más compasiva, más probabilidades hay de que nos vayamos pareciendo a esta versión- más centrada, amable y asertiva.

La compasión no se trata solo de ser amable o suave y ciertamente no es una debilidad. Es una de las declaraciones de fortaleza y coraje más importantes entre los seres humanos. La compasión es difícil y poderosa, es contagiosa e influyente. Y de manera crucial, quizás sea el único lenguaje universalmente reconocido con la capacidad de transformar el mundo.


“Si tu compasión no te incluye a ti mismo, es incompleta” -Jack Kornfield



viernes, 25 de diciembre de 2020

La vida está siempre con la muerte, al mismo tiempo, no sólo antes. La vida no puede separarse de la muerte. Dónde hay vida, hay muerte; y donde hay muerte, hay vida. Thich Nhat Hanh.






 Dia de nochebuena, este año extraño, agridulce, con demasiada fuerza emocional.

Siempre me gustó especialmente este día, no por el festejo de la cena de nochebuena, sino porque ese día siempre hemos comido juntxs celebrándote, naciendo en una fecha tan significativa no es fácil de olvidar...

Ayer seguimos uniéndonos y seguir celebrándote, celebrando tu paso por nuestras vidas, tu bondad, tu entrega, tu presencia incondicional, tu gran corazón, las semillas que has sembrado en esta tierra.

 No fue fácil para mi, tuve que hacerme cargo de las lágrimas que me asaltaban entre bocado y bocado, si, hubo momentos de silencio profundo, pero también otros de bienestar al nombrarte, recordarte y sentirte allí de alguna forma.

Todavía no he podido entrar en tu casa, en la casa que me cobijó en toda mi niñez desde que te llevaron a la residencia, por eso elegí unirnos a comer en el campo, espacio más neutro y acogedor para mi, también porque el papa, desde que te fuiste vive como un ermitaño allí, y ando cuidándolo con más atención, ya que está enfermo, muy enfermo, no sólo el cáncer que se pasea a su anchas por su pulmón, sino porque algo dentro de él se murió cuando partiste, sigue allí, en el espacio que tanto ama, en conexión con la tierra y sus animales, esto lo mantiene con algo de sonrisa, no sé hasta cuando, porque siento que su alma ya va mirando hacia otros horizontes desconocidos.

Querida hermana, te recuerdo todos los días, te hecho mucho de menos, a menudo lloro en el silencio, permitiéndome liberar esa emoción de ausencia, de nostalgia de tristeza, y cuando me dejo soltar esas emociones, y abrazarlas con amor, puedo entrar en la dimensión de la gratitud y la calma.

Ayer recordaba cuando una vez, al tiempo de estar en la residencia, sin ánimo de que me comprendieras bien, pero con necesidad de hacerlo, te dije que me perdonaras si no había sido la hija que deseabas, tu querías una niña dócil, que te acompañara a todos los sitios, que aprendiera a coser y a ser una mujer como tu habías aprendido a ser, te pedía perdón porque tu modelo no me sirvió, lejos de ser la niña que tus ojos querían ver, fui rebelde, libre, conectada a la naturaleza, desobediente, obstinada, defendiendo las injusticias y buscando un camino en conexión con lo verdadero en mi y en el mundo.

Y entonces tu respuesta me caló hasta el fondo de mi ser, me dijiste "ERES LA MEJOR HIJA QUE HE PODIDO TENER" me quedé estupefacta, ya que ni siquiera había pensado que tu mente podía en ese momento tener esa apertura para comprender lo que te decía, y fíjate, algo se abrió en ese instante a un entendimiento mayor en esa mente que estaba abandonada en la incoherencia desde bastante tiempo, fue mágico. Esa respuesta para mi fue un bote de salvación, gracias, gracias, te vuelvo a repetir lo que también te dije en ese momento, que tu si que HAS SIDO PARA MI LA MEJOR MADRE QUE PODIA TENER.

Ahora ando aprendiendo a ser yo misma para mi la madre incondicional que ya no tengo cerca, la perSana que más me quería en el mundo ya no está aquí conmigo, ahora estoy instruyéndome en ser yo esa perSana que me ama incondicionalmente, sin límites.


Hay una frase que alguien especial para mi un día me mostró, me acarició muy profundo, y con frecuencia la tengo muy presente:

EL AMOR CONQUISTA A LA MUERTE

Porque el Amor es un vínculo sagrado que tejemos con las perSanas, y aunque ya no estén con nosotrxs o en este plano, el amor Es, no es que haya sido, es que Es, ese vínculo sagrado que Es nunca se pierde, por eso el amor conquista, transciende cualquier muerte.


La muerte no existe, es una ilusión.

Lo que llamamos vida y muerte, es solo transformación.


Surya


martes, 22 de diciembre de 2020

LO EXTRAORDINARIO BROTA DE LO SENCILLO






 Regresando este fin de semana de la montaña, pasaba por uno de esos pueblos con encanto en medio del monte, justamente pasando por la carretera me encontré a una mujer mayor llevando amorosamente una burra que cargaba leña probablemente para alimentar el fuego de su hogar. Me detuve en medio del asfalto para contemplarla por un momento, ella se dio cuenta y me dio paso, lo que no sabía esta mujer rural es que cuando la contemplaba también estaba viendo gozosamente a mi abuela paterna, que se ganaba la vida segando alfalfe, lo cargaba en su carro donde una burrica tiraba de él, y lo vendía a los aldeanos y aldeanas, la burra de mi abuela fue una hermosa compañera que supo como ayudarle en sus quehaceres y su subsistencia económica, aún la recuerdo en el corral de mi abuela mirándonos con amabilidad cuando mis primos y yo íbamos a visitarla. Honro este linaje de mujeres rurales de mi familia, esas mujeres sabias y sencillas, conectadas a la naturaleza y agradezco a mi abuela todo lo que me enseñó y todo lo que compartió conmigo 💗

 Me hubiese gustado hacerle una hermosa foto, pero en cierto modo me dio vergüenza pedirle una foto así, a bocajarro, así que esta foto fue realizada desde dentro de mi coche, pero era bella, bella, llevaba un pañuelo en la cabeza y su cara era curtida pero con una gran expresión de sosiego, calculo que tendría más de 80 años, pero ahí andaba, caminando con su burro más templá que ná.

LO EXTRAORDINARIO BROTA DE LO SENCILLO

Precisamente de donde venía de pasar el fin de semana leía esta frase que me conecta mucho con mi forma de ver el mundo, lo sencillo está impregnado de profundidad, así lo siento y así lo vivo.

"Lo sencillo es poderoso. Lo sencillo se conquista desde la síntesis de la experiencia y de la sabiduría. Lo sencillo es natural, es fácil, es amable, no tiene pretensiones.

Quizás la mayor grandeza de un ser humano se observa en su sencillez, en su humildad, en su calidez, en su amabilidad, en su ternura, en la capacidad de mejorar el momento presente del otro desde la entrega que busca regalar una brizna de alegría a quien tenemos enfrente. Porque en efecto, tenemos muchas vidas que mejorar, empezando con la propia y la de quienes tenemos cerca"

Alex Rovira 

lunes, 21 de diciembre de 2020

Rindiéndome al flujo de mi corazón

 






Rindiéndome al flujo de mi corazón. Entrando en mi cueva sagrada y cuidando de esa luz.

Permaneciendo sólo en esta presencia trasparente. No tengo que ir a ningún lado que no sea al latido del amor, el reconocimiento de mi verdadera esencia o la belleza de mi lugar en este instante presente, desplegando esa luz en mi y allá donde me encuentre.


Imagen: Dhira Lawrence



sábado, 19 de diciembre de 2020

Guardiana del fuego





En estos momentos ando escribiendo medio tumbada frente al fuego, escuchando su cálido chisporroteo, que placer y que bienestar me produce presenciar la hoguera en la chimenea.

De normal no disfruto de este regalo porque no tengo en mi casa chimenea, el fuego que puedo vislumbrar a diario es a lo sumo la llama de una estufa de gas, que por supuesto agradezco, porque es la que proporciona calor al hogar.

Ando preparando un encuentro para final de este mes de Diciembre; "Regazo de Sanación", desde hace años llevo cerrando el año con retiros, a menudo de silencio y sanación, en espacios de naturaleza y su medicina. Este año sentí la intuición de hacerlo en un hermoso lugar cerca del rio Tus, en Yeste, un espacio sagrado con mucho poder. Y ahí voy cuando escucho con claridad esa voz del Alma, confiando y entregándome.

Este fin de semana me lo he ofrecido como un lindo regalo para mi, para mi retiro personal en este maravilloso regazo de la madre tierra.

Desde que vine he estado caminando, sintonizando con el lugar y los elementales, meditando y haciendo mis prácticas hasta que ha anochecido, hace un rato que entré en esta bonita casita y encendí el fuego del hogar, pura magia para mi, me extasía, me embruja, me relaja, me da paz y sosiego, me hace soñar desde la serenidad.

Al llegar esta mañana la hermana águila me recibió dándome la bienvenida, pedí permiso al lugar y mágicamente apareció un gran ser alado dándomelo💗 una mensajera del paraje y su espíritu 😉 

Mañana por la mañana caminaré hacia la peña alta, donde hay un altar sagrado, y poder permanecer en conexión con todos los seres que custodian el lugar. 

Me congratula poder permitirme este regalo de autocuidado y sanación en mi, para poder servir al mundo hay que aprender a servirse a unx mismx primero. Mi energía sea como el sol que da luz a todo mi sistema, siendo el centro de mi vida mi propio corazón acompañándome a cada aliento.

"Recuerda habitante, alumbrar todo tu hogar, podar el jardín y regar las flores internas. Pasar en silencio por todas tus constelaciones, descubrir cada uno de tus recovecos, ir al sótano y presenciar tus miedos. Pasar un tiempo a asolas sin evadir la realidad, primero descubre de que se trata amarte sin condiciones, y así podrás amar sin límites"

Lucrecia Astronauta

Aquí prácticamente no hay nadie, estoy en el frondoso y profundo cobijo de naturaleza, aislada de la humaUnidad pero me siento dichosa y en paz, disfrutando y disfrutándome. De vez en cuando necesito hacer estas pausas...

Estamos casi comenzando el invierno, en unos días tenemos el solsticio, y de alguna manera aquí ando celebrándolo y celebrando mi experiencia terrenal en esta existencia, honrándola y sonriéndole.

El invierno nos invita a abrazar el arquetipo de la anciana sabia, quietud, silencio, escucha, renovación.

Fase de introspección, de descanso y de conexión con nuestro espacio más profundo, de recogimiento, sabiduría, intuición, momento para escuchar la voz interior y dejarnos ser guiadxs.



Busca tu propia sabia, esa que vive dentro de ti, cuida de las semillas que quieras sembrar, cuida de esa luz que poco a poco irá creciendo con el paso de los días.


Surya

martes, 17 de noviembre de 2020

La estrella

 



Dentro de ti habita un fuego 

que arde iluminando el mundo.

Canta una canción que tiene el nombre 

de todas las cosas que amas.

Tiene el sabor de la miel y las flores, 

y la consistencia de una roca firme.

Es tierra fértil, 

entrega generosa,

 abundancia manifiesta,

 ternura, amor y pasión.


Todas las personas portan el fuego de la estrella,

que alumbra el camino en la noche.

Sigue su senda, no temas, confía.

Te ha de llevar hasta un lugar hermoso

 en el que la horas de día se desvanezcan

y pierdas la sensación de ti mismo

porque serás Uno con todas las criaturas.


No temas: ese fuego te alimentará, te dará cobijo y

 sustento, te colmará de dicha y nutrirá tu espíritu.

 

Sigue el canto de las estrellas.

Haz lo que amas hacer.

Deja atrás toda tarea inútil 

y mantén encendido el fuego.

Entrégate al magnifico baile de la existencia.


(Texto e imagen de Israel Barranco)

lunes, 16 de noviembre de 2020

Abrazando y compartiendo el dolor, de Paloma Todd






Me encantó leer este texto sobre el dolor que escribió Paloma Todd, comparto este sentir.

 Muy en vibración con este bello escrito:

Hemos aprendido que nuestro dolor es un secreto que debemos guardar y como tal hace parte de la mitología del inconsciente. Es lo que pasa con todos los secretos

Para poder ser guardado, un secreto debe permanecer oculto. Esto implica agregar capas encima del secreto para evitar traicionarlo. Las adicciones suelen ser una gran estrategia de sobrevivencia para mantener enterrada, oculta la memoria. Es una estrategia que nos separa de lo que nos duele. Creamos distancia.

Pensamos que esto nos mantiene seguros: eso es lo que nuestra cultura nos enseña, es lo que en nuestras familias nos enseñan, pero en verdad nos separa de nuestra verdadera naturaleza, de nuestra esencia, de nuestra raíz, de nuestro conocimiento instintivo. Nos priva de saber usar la alquimia.  El gozo de ser, de expresarnos en libertad, en toda nuestra humanidad.

Sostener nuestros secretos crea grandes sombras, puntos ciegos en nuestros paisajes internos, nudos duros y apretados que bloquean la luz de nuestro sol, la luz de nuestro verdadero yo.  La luz de nuestra palabra. La luz de nuestra verdad.  La luz de nuestra voz. La voz de la luz que somos en el corazón de la sombra y del dolor.

Depende de nosotros, en nuestro camino individual, hacernos conscientes de nuestro dolor. Al hacerlo arrojamos luz sobre los secretos colectivos. De ahí que todo liderazgo que denuncia abusos merece nuestro respeto, ya que una voz libre, una voz soberana, es también una voz escuchada en su resonancia y en su poder. Por lo que nombra y -sobre todo- por el lugar desde en cual nombra lo que nombra.

Esta es nuestra voz . Encontrar ese lugar íntegro, sano, libre, y seguro, requiere sumergirnos en las aguas prenatales, en las aguas de nuestro linaje, en las aguas de nuestro nacimiento, las aguas de nuestra infancia. Las aguas del pasado.

Para vivir esto no hace falta aislarnos. Este proceso no tiene que ser vivido en secreto. Podemos dejar el dolor pasar, que se exprese, que fluya, ahora mismo, contando nuestras historias, compartiendo la verdad de nuestras experiencias -tan naturales, tan humanas- de dolor y de vida.

El agua nos inspira a que seamos portadores y portavoces de nuestras historias, las de nuestra biografía y linaje. Somos la voz del agua. Somos la voz de la memoria.

Contemos nuestra historia. Rescatemos las historias de nuestra tierra, de nuestra comunidad, de nuestros ancestros. Rescatemos su dolor, rescatemos su gozo, su amor.

Busquemos los mitos que reúnen a los niños, niñas, jóvenes, ancianos en círculo en torno al fuego, en torno al tambor, al árbol, a la mesa y los alimentos. En torno al agua. Narremos. Cantemos.

Recuperemos el poder de resonar la memoria viva en palabras arcanas que honran una cosmovisión humanitaria tan rica como diversa.   

Mitos compartidos para rescatar el hilo de la historia.

Narremos la tierra y nuestra pertenencia a ella. Y para narra la tierra nos tenemos que poder narrar a nosotr@s mism@s porque estamos hecho de lo mismo. Contar historias nos sana, nos une, nos teje, nos salva, nos hace reir, nos hace llorar, nos hace duelar, nos hace celebrar, nos hace encarnar juntos una misma voz.

Narrar es una tarea seria. Tan seria como saber que ahora mismo mueren hombres y mujeres por nombrar la verdad.

Estamos en medio de la amnesia occidental atrapados en las burbujas del privilegio tecnológico. En espacios asépticos, en vitrinas digitales. Detrás de los filtros y las pantallas, detrás de la censura y el miedo a nombrar, late viva nuestra verdad.

Mientras la tierra -la vida- queda cada vez más arrinconada, nuestra historia y nuestra voz es necesaria, está viva y es nuestra responsabilidad cuidarla.

Honremos el agua y la tierra de las palabras de pasado y llevemos el fuego al mañana, para que las futuras generaciones recuerden y honren el hilo de la vida. Aunque sean historias que abran las puertas del llanto, traen la voz del agua sanadora que nos reúne. 

El saber cómo llevar nuestra historia, el contar nuestra historia, el sentirnos sostenidos por nuestra historia no solo puede salvar nuestra propia vida sino que también alimenta la vida en otros. Ahí nos reconocemos en unión.  

Y si seguimos la voz del agua, el rio, el arroyo, la cascada,  si nombramos sus pasos bordeando la roca, la orilla, cruzando el valle y braceando senderos de vida hacia la mar, encontraremos el eco de las palabras agua, de la voz de nuestras lágrimas, de pena, de alegría, de gozo y verdad que nos habitan.

Encontraremos su recorrido en nuestra biografía, la de nuestro linaje, la de nuestra familia y la de la tierra que nos vio nacer.

Y cuando narramos también recordamos los cimientos de la piedra hueso que somos.

Honramos la voz de la cueva, la estalactita, el fósil, el árbol vegetal que somos, el animal salvaje indómito que somos, el mito vivo que somos.

Esta arqueología que nos habita puede estar dormida, fragmentada como casa devastada y olvidada, como templos violados, como exilios forzosos. Pero el poder de nuestra voz, -aliento hecho palabra, sonido que rompe los hechizos de un mal sueño-, despierta y levanta las ruinas de nuestra vida. Este es el poder que tiene narrar.

Vamos más allá de nuestro nacimiento. Ahí en la historia -memoria- de nuestra agua uterina, la sangre de nuestra madre -que gota a gota formó nuestro cuerpo, nuestro tejido, nuestros huesos- nos damos cuenta que nuestra vida es un rezo al agua.

Agua de nuestro padre que fecundó a nuestra madre con el poder del sol hecho semen, el poder del trueno, el poder del cosmos y las estrellas. Y nuestra madre, hecha tierra, acogió y moldeó el cuerpo que hoy se hace tambor de agua, resonancia de palabras que viajan en el tiempo. La memoria en la mitocondria de nuestra abuela, en las células de nuestros abuelos, tatarabuelas, hasta viajar más allá del tiempo imaginable y recordar que esa voz de agua, es la de la piedra. La voz de nuestros huesos.

Porque es adentro- y abajo profundo- que encontramos la fuerza original, el poder que necesitamos para rescatar la voz del olvido de capas de condicionamientos, códigos invasivos que la condenan al silencio.

domingo, 15 de noviembre de 2020

Lo notable de salir de la invisibilidad


Y si, necesitamos ser vistxs, todxs queremos ser vistos, reconocidos, valoradxs, ni decir tiene que esto empieza dentro de cada unx, la valoración si no es interna no toma raíz en la sanación de nuestros caminos, y en ello andamos la mayoría aprendiendo a valorarnos y amarnos, reconstruyendo autoestimas, pero hay otra parte muy necesaria, que no es algo "malo" eso de querer ser vistxs, pues el sentirnos reconocidxs por lxs demás es algo que realmente necesitamos para sentirnos parte de esta tribu humana, porque intersomos, estamos interrelacionadxs, y cuando yo te reconozco a ti, te miro profundamente, en la desnudez, en la fuerza y en la vulnerabilidad, me reconozco a la vez a mi, estoy conectando con esa verdadera esencia que también está en mi y en todo lo que late, y esto me ayuda a no entrar en la separación y reconocernos en un espacio de horizontalidad y de amor.

Necesitamos ser vistxs y sostenidxs por el clan, la indiferencia de alguna forma nos destierra del sentido de pertenencia a esta humanidad.

Nuestra voz es necesaria que sea escuchada, reconocida, respetada, porque ese reconocimiento, esa mirada, nos hace florecer y nos ofrece fuerzas para seguir caminando y comprender que nada hay separado de mi, que el universo nos escucha, nos sostiene también a través de la otra, del otro.

Surya





lunes, 9 de noviembre de 2020

Compartiendo con seres sabios




    (Imagen extraída de la red)



Puedes venir a ofrecerle un masaje a mi tía? no puede salir, hace días que no anda porque se cayó un porrazo y le duele horrores la espalda!

Cuando fui esta mañana me encontré a una señora mayor con los ojos bien abiertos, sonriente y dispuesta... una mujer que habla francés desde sus años de juventud, donde trabajó, en Francia, como tantas personas españolas, una mujer tímida y sufridora, educada y despierta.

Cuando fui a levantarla de la silla de ruedas para tumbarla me dio un vuelco el corazón, la forma en como se incorporó, como daba sus pequeños pasos, su mirada... me puso en presencia de mi madre. Cuánto la echo de menos. Supe entonces que la relación que ese rato iba a tener con este ser iba a ser cercana y enriquecedora para ambas.


En la atención cuidadosa se empezaron despacio a tejer hilos dorados y serenos, y poco a poco el contacto iba deshaciendo las capas que ella tenía de barrera de protección, y empezó a surgir un invisible vínculo de amor, respeto y de escucha, de mirar con reverencia por la ventana de un alma descubriéndose y su largo camino recorrido, y humildad por poder ver un atisbo de su magia. Muy agradecida por ello.

-Con qué soñaba su corazón Antonia? 

-ayyy no sé, realmente nunca me paré a reflexionar mucho sobre esto, nací para trabajar y cuidar de mi casa y marido..., pero es cierto lo que hablas, no nos han enseñado a cuidar de nosotras, no me he cuidado ni he pensado en mi lo suficiente...

He sido una persona sin grandes pretensiones, porque nos educaban para salir adelante, trabajar, ganar alguna perrica y vivir...

Entre silencios y conversaciones cada vez vibraba más la entrega y el bienestar, un hermoso juego de profundidad se iba creando de forma sutil y libre.


 Que importante es aprender a valorar la sabiduría de nuestros hermanxs mayores, tienen tanto que ofrecer! y aportar a la sociedad, desde su experiencia, conocimiento y bagaje, aportar los frutos del cultivo de su tierra a la vida.

En cada contacto sentí que también masajeaba a mi madre, y a todas las madres del mundo, a todo el amor incondicional con el que ellas han impregnado e impregnan el sendero, sentí que acariciaba con profundo respeto a todos los ancianos corazones que necesitan ternura, escucha, presencia y sonrisa.

Durante todo el día tuve el revoleteo de este encuentro en mi mente y corazón.

Surya


"Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube, las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena"

(Ingrid Bergman)


domingo, 8 de noviembre de 2020

Celebrándome





 7 de Noviembre, día en que celebro mi revolución solar, siempre me han encantado los cumpleaños, el mío y los de todas las personas, son de los días, junto con el día de reyes por su magia e inocencia, que más me gusta tener en cuenta para mi y para lxs demás, celebrar la vida con alegría siempre, pero ese día con más recordatorio de lo efímera que es esta existencia y la importancia de jugar en ella.

Hoy me levanté temprano y decidí ir a ver el Jardín Botánico de Albacete para celebrar el día de mi cumpleaños, para celebrarme 😉. Y la verdad que ha sido una delicia caminar por allí, mucha diversidad y mucha belleza, un hermoso mundo álmico verde de plantas y árboles. Me he sentido arropada en cada paseo que disfrutaba, por estos grandes seres. Volveré otro día ya que como me gusta saborear todo con calma, mis paseos y curiosidad se ralentizaban con frecuencia en la mañana, y no he podido verlo todo, merece la presencia visitarlo y deambular entre tantos tesoros vegetales.




Aquello de las 14 h me vine para Almansa a comer con los dos almas con las que comparto gran parte de mi tiempo y a los que amo y guio, mis hijos, Iris y Nando, la comida agradable y disfrutona.

Por la tarde vinieron a casa unas amigas del alma, no son muchas, tres, pero con las que comparto mis alegrías y mis llantos, seres a los que siento familia álmica y con las que trafico amor y risas, silencios y abrazos, diálogos y aprendizajes. 

Me siento agradecida por compartir mi tiempo con personas que amo, me aman, valoran y respetan profundamente, agradecida por todas las personas que se han acordado de mi y de alguna forma también han estado cerca, haya sido con una llamada de tf, con un WhatsApp o mensaje.

El día ha sido intenso, de no parar, pero bonito, cada vez más aprendo a cuidarme, valorar y amar quien soy en este camino de vida, disfrutar y disfrutarme, aún con pequeñas espinas que me asaltan sin aviso en la nostalgia...

Mañana saldremos con la Red Integral a recolectar bellotas, me voy para la camita a descansar, a viajar esta noche, pido que sea un viaje lúcido, abierta a los mensajes que necesite saber y comprender.

Surya






"Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
Vago… e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
par ver cómo crece la hierba del estío"
Walt Whitman

martes, 27 de octubre de 2020

En mis clases hay mucha riqueza, que agradecida me siento por tal regalo!!

 

Cuanto nos muestra el amor, la ternura, la bondad y la sencillez.




Llevo unos años impartiendo clases en la Universidad Popular de Montealegre, un pueblo que está a unos 23 km de donde vivo, Almansa, a menudo he tenido que adaptar las prácticas al grupo por su diversidad, personas mayores, adolescentes, jóvenes y adultos todos en un mismo círculo, (que en realidad a mi me encanta esta diversidad porque enriquece nuestro compartir y el conocimiento desde diferentes esferas, miradas, y criterios...)

El primer año que comenzamos con las clases de yoga y mindfulness, empezó a asistir una chica joven con su hermana algo más mayor que ella, esta chica se quedó embarazada a mitad de curso y quiso seguir las prácticas, por supuesto adaptadas a su nueva condición. 

Nació su bello bebé, una preciosa niña inquieta y despierta, un amor de Ser que empezó también a venir a las clases con su mamá al poco de nacer, menudo regalo para mi y para el grupo, ver ese hermoso vínculo y esa forma de conciliar su espacio de bienestar con su bebé, cada vez que Reyes, (así se llama este sonriente bombón rubio) se sentía un poco inquieta la mamá detenía su práctica y la amamantaba, la acunaba, la abrazaba, una gozada verlas en esa fusión maternal de sostén y cuidados.

Al tercer año volvieron a clase, la mamá de Reyes de nuevo embarazada por segunda vez, también venía con Reyes y también comenzaron a asistir a las clases el marido y los hijos de la hermana, o sea la tía, el tío y los primos de Reyes. Ha sido una alegría tener en las clases a este lindo clan, se situaban en un espacio de la clase todxs juntxs, la mamá de Reyes, Reyes, su tía (la hermana de su madre) su tío y primos, todxs cerca unxs de otrxs, y no os podéis imaginar lo que disfruto, al día de hoy, observando a este clan especial en la clase, sus formas silenciosas y amorosas de estar y ser en tribu.

Este curso, tan peculiar a nivel social y planetario, vuelvo de nuevo a impartir clases en Montealegre, voy ya por el cuarto año impartiendo clases allí, y de nuevo vuelven a venir todo el clan con la añadidura de un nuevo integrante, Alonso, otra preciosa alma recién venida a este mundo, el hermanito de Reyes, una maravilla compartir la energía de la clase con un bebe, almas puras y cristalinas que vienen a expandir conciencia y amor en esta etapa cósmica.

Ayer me deleitaba viendo a Yago, primo de Alonso, sosteniéndolo en brazos y acunando para ofrecerle espacio a su tía para que hiciera su práctica más liberada, fue un ratito pequeño, pero me pareció un gesto tan, tan hermoso... este adolescente regando las semillas de la ternura, de la sensibilidad, de lo sutil, de la ofrenda, del regazo, que ojalá nunca las pierda cuando sea más mayor y sea perteneciente de la integridad de su fuerza y de su sensibilidad, sin necesidad de protegerse de portar esta capacidad y expresión de amar.

Que regalos encuentro con frecuencia en las clases, puedo contemplar la energía de la tribu, de la ayuda y la cooperación, la energía del vínculo, del sostén, del regazo, de la cercanía, la sencillez, la unión, la bondad, la confianza, el respeto y la admiración al amor que todxs somos.

Que agradecida me siento por presenciar estos instantes de conexión con esas semillas estelares que hay también en la tierra en forma humana.


Hemos venido a disfrutarnos, a compartirnos, a aprender a amarnos y a amar, y la vida nos ofrece en todo momento contextos, personas o circunstancias para despertar y desarrollar estas capacidades/semillas y sembrarlas para el mundo.

Surya


💗

sábado, 24 de octubre de 2020

La Mujer "Demasiado"

 




Honrando mi naturaleza salvaje, mi corazón salvaje, esa naturaleza profunda que contiene todas las semillas de sabiduría, todas las medicinas para caminar en esta existencia, para no olvidar el amor hacia el tierno latido de la vida y sus formas.

Gracias Raquel Caballero, gracias Círculo de Poderío por compartirlo 💗


LA MUJER "DEMASIADO"

Ahí está ella... La mujer "demasiado".

La que ama demasiado, siente demasiado profundamente, pregunta demasiado a menudo, desea demasiado.

Allí está ocupando demasiado espacio, con su risa, con sus ´curvas, con su honestidad, con su sexualidad.

Su presencia es tan alta como un árbol, tan ancha como una montaña. Su energía ocupa todas las grietas de la habitación. Demasiado espacio es el que ella misma toma.

Allí está ella causando un alboroto con su persistente deseo, demasiado deseo.

Ella desea mucho, quiere todo: demasiada felicidad, demasiado tiempo a solas, demasiado placer.

Ella atravesará el azufre, el rio turbio y el fuego del infierno para conseguirlo.

Arriesgará todo para sofocar los anhelos de su corazón y cuerpo. Esto la hace peligrosa.

Ella es peligrosa.

Y ahí va, esa mujer "demasiado", que hace que la gente piense demasiado, se sienta demasiado, se desmaye demasiado.

Ella con su prosa auténtica y una seguridad en si misma en la forma en que se porta. Ella con su vientre que se ríe y su insaciable apetito y su inclinación hacia la pasión ardiente. Todos los ojos en ella, pensando que es una chingona.

Oh, esa mujer "demasiado"... demasiado ruidosa, demasiado vibrante, demasiado honesta, demasiado emocional, demasiado inteligente, demasiado intensa, demasiado difícil, demasiado sensible, demasiado salvaje, demasiado intimidante, demasiado exitosa, demasiado gorda, demasiado fuerte, demasiado política, demasiado alegre, demasiado necesitado -demasiado.

Ella debería calmarse un poco, bajarle un poco a su intensidad.

Alguien debería ponerla de regreso en un lugar más respetable.

Alguien debería decirle.

Aquí estoy... La Mujer Demasiado, con mi corazón demasiado tierno y mis emociones demasiadas.

Hedonista, feminista, buscadora de placer, empática.

Quiero mucho: mucha justicia, mucha sinceridad, mucho espacio amplio, mucha tranquilidad, mucha intimidad, mucha actualización, mucho respeto, ser vista, ser entendida, tu atención indivisa y que todas, todas tus promesas se cumplan.

Me llamaron mujer de alto mantenimiento porque quiero lo que quiero e intimidante por el espacio que ocupo.

Me han llamado egoísta porque soy amorosa. Me han llamado bruja porque sé como curarme.

Debo hacerlo.

Nosotras las Mujeres Demasiado hemos estado enfrentándonos al exterminio durante siglos; le tenemos mucho miedo a ella, nos aterroriza su gran presencia, a la forma en que la Mujer Demasiado impone respeto y ejerce la verdad de sus sentimientos. Hemos estado tratando de sofocar a la Mujer Demasiado por iones- en nuestras hermanas, en nuestras esposas, en nuestras hijas. E incluso ahora, incluso hoy, avergonzamos a la Mujer Demasiado por su grandeza, por su deseo, por su naturaleza apasionada.

Y aún así... ella prospera.

En mi propio mundo y ante mis propios ojos, estoy presenciando la recuperación y el ascenso de la Mujer Demasiado. Esa Mujer Demasiado también es conocida por algunos como Mujer Salvaje o Divina Femenina. En cualquier caso, ella es yo, ella eres tú, y le encanta que finalmente tener la oportunidad de salir por un poco de aire.

Si alguna vez te han llamado "demasiado" o "demasiado emocional", o "malhumorada" o "engreída", es probable que seas una Mujer Demasiado.

Y si lo eres... Te imploro que aceptes todo lo que eres, toda tu profundidad, toda tu inmensidad, para no retenerte, y nunca abandonarte a ti misma, a tu grandeza, a tu resplandor.

Olvida todo lo que has escuchado, tu Mujer Demasiado es un regalo, oh si, uno que puede sanar, incitar, liberar y llegar directamente al corazón de las cosas.

No tengas miedo de ese regalo,  y no permitas que nadie te aleje de él. Tu exceso es magia, es medicina. Puede cambiar el mundo.

Así que por favor, Mujer Demasiado: pregunta. Busca,. Desea. Expándete. Muévete. Siente. Sé.

Haz tus olas, aviva tus llamas, da escalofríos

.

Ev´yan Whitney


miércoles, 14 de octubre de 2020

Estoy viva y he venido a jugar




(Imagen propia, un cuadro que disfruté mucho hace poco pintándomelo, recordando...)



                                                                    

 Llegó Octubre y de nuevo comencé a impartir los cursos de yoga y mindfulness en las universidades populares a diversos grupos de personas, este año con la peculiaridad del nuevo protocolo covid-19.

Llevamos ya un par de semanas de inicio del curso y ya se ha presentado una enorme caja de miedos que ha venido gestándose meses atrás en una conciencia colectiva anestesiada a la coherencia y al sentido común.

Desde cultura me envían el protocolo que han adoptado en todos los cursos: lavar a la llegada manos con gel hidro alcohólico y a la salida, desinfectar el material de la sala que se utilice, como los tacos, traer y llevar cada unx su propio material, colchoneta, zafu de meditación, cinta, mantita...vestuarios cerrados, y mas cuestiones para no aglomerar a las personas, el ratio por clase este año es de 8 personas y con la distancia de seguridad más que proporcionada, llegamos con mascarilla puesta, nos sentamos en la sala con mascarilla puesta, y según las coordinadoras de la UP el monitor o monitora deciden cuando quitarse la mascarilla en algún momento de la práctica. Pues señorxs, yo decido desde el comienzo quitarnos la mascarilla, me parece contraproducente que si venimos a yoga, donde una de las herramientas más importantes es la respiración, respiremos con mascarilla puesta tan alegremente, no, lo siento, no lo concibo, casi es preferible que estas personas se queden en su casa y hagan el yoga en su casa, sin mascarilla, se pongan uno de los tantos tutoriales de yoga que existen en el mundo y disfruten de su respiración y movimiento libremente, sería mucho más sanador que estar respirando un aire viciado en todo momento.

Me acusan de imprudente porque alguien les comunicó a casa de cultura que hago las prácticas sin mascarilla, y todxs lxs demás profesores de cultura si la llevan, me ponen el grito en el cielo y me presionan para que promueva el uso obligatorio de la mascarilla, primero en mi como ejemplo, y seguidamente para el resto de alumnxs, algo que no estoy haciendo porque va en contra de lo que siento.

 

Al inicio de las clases intenté generar un espacio para el diálogo, para que cada persona compartiera como se sentía frente a la situación actual y que pensaba sobre el tema de la mascarilla en clase, yo tenia muy caro que es lo que yo quería hacer y sentía hacer, pero en un grupo hay que contar con todas las diferentes sensibilidades que hay en él y construir juntxs para un mayor bien del círculo, sin imponer, desde la escucha, desde la presencia, desde la diversidad, para crear mejor cohesión grupal.

Casi todas las personas expresaron, que, aunque les inquietaba todo lo que estamos viviendo en esta etapa de vida, querían hacer la practica sin mascarilla, había muy poquitas personas que preferían llevarla y respetaban que lxs demás no se la pusieran. Así que despegamos haciendo las prácticas sin la mascarilla.


A los pocos días, me llamaron de cultura que tenía que hacer las prácticas con mascarilla, si o si, obligatoriamente, no salía de mi asombro, así que intenté no entrar en la rabia y el enfado, porque la primera impresión fue de mandar todo al carajo, me niego a impartir las clases con mascarilla, aunque todxs lxs demás profes lo hagan, pero entonces recordé una frase que tengo colgada en mi casa, un cuadro que hace poco creé y disfruté mucho pintándolo; "Estoy viva y he venido a jugar".

Así que intenté jugar al juego de la imposición y al juego de la mascarilla, intentando ser fiel a mis principios y al sentir del grupo. Y aquí ando intentando ver el conflicto como una tensión evolutiva, muy apasionante esto, en los tiempos que vivimos, la verdad!

Reflexionando en casa, y también dialogando todxs, aún seguimos buscando o creando nuevas formas donde poder estar y practicar libremente y que todo el mundo se sienta a gusto y que nos permitan realizar la práctica de las clases sin problemas.

Una de las vertientes es practicar con la mascarilla por debajo de la nariz, pudiendo respirar abiertamente por nariz, tapando la boca solamente, y al final de la práctica, en la relajación, quitársela completamente quien quiera hacerlo.

Otra es confeccionar un escrito y que cada persona firme a nivel individual si quiere o no estar sin la mascarilla haciendo la práctica de yoga y mindfulness, que no es invención mía, que cada unx se hace responsable de su decisión, (que en realidad es a lo que temen las instituciones a que les culpen de algo, ayyy, eso de la culpa la tenemos todavía en nuestras memorias más antiguas), en fin, que se haga un escrito como que el grupo pide hacer la práctica sin la mascarilla bajo su responsabilidad, y entregarla a la administración para que se pueda proceder en las clases según el usuario solicita.

Hay una frase de Raquel Wassabi, que me viene mucho en estos momentos y que así lo siento yo también en mi corazón salvaje:



Intento ver el miedo que hay ahí afuera, como parte de un mismo todo, como parte de un aprendizaje grupal y como una riqueza de esta convulsa energía cuando excede brutalmente su poder, porque así se llega a un lugar donde no hay otra escapatoria que liberarnos de él para poder vivir de verdad.

Declarémonos irremediablemente valientes, vivamos desde la libertad, para vivir plenamente en conexión con la vida, apoyándonos, creando espacios de sostén, de abrigo, de escucha, de construcción grupal, donde impere el sentido común y la claridad, que miremos al miedo a los ojos y también aprendamos a sonreírle.

Creo que voy a intentar jugar a el juego de la mascarilla lo mejor que sepa, aprendiendo de ello.

 Las reglas están hechas para cumplirlas y el corazón para saltarlas si esas reglas están en distorsión a lo que verdaderamente sientes que tienes que hacer.

...Veremos en que queda todo esto, sea para el bien de todxs y de la vida! 

Surya






lunes, 28 de septiembre de 2020

Pareja interior y la danza de sus energías

 





He querido hacer dos entradas en este blog haciendo mención y  recordando el sagrado masculino y el sagrado femenino, con la intención de reconocer y honrar esas energías que habitan en nosotrxs  y en la vida de mil formas diferentes y tan necesario es un principio como el otro en esta existencia terrenal.

Quizás nos ayude en esta experiencia corporal y con lxs demás desarrollar ese equilibrio o armonía del aspecto sagrado masculino y el aspecto sagrado femenino, no hablo de géneros, sino de aspectos vibratorios que moran en nosotrxs y en la pulsación de este planeta, generando un todo, quizás nuestra mente humana apegada a la tierra necesita comprender estos aspectos desde la falsa dualidad de dichos principios masculino y femenino, que reitero, yo no lo entiendo como separación sino como una esfera integradora de todo lo que Es, los animales también tienen estos elementos, la naturaleza, todo... El aspecto femenino simboliza la sabiduría, la fertilidad, paciencia, sensibilidad, calidez, apertura, nutrición, magnetismo, imaginación, flexibilidad, la intuición, la empatía, la creatividad... El aspecto masculino es valentía, fuerza, la aventura, la exploración, iniciativa, reto, empuje, mente, voluntad, autoridad, confianza, orden....

Ambas energías nos habitan desde el principio de los tiempos, lo cierto es que venimos de la unión de un hombre y una mujer, que a su vez portan estos dos elementos dentro de si, pero cada unx encarnando un aspecto más que el otro.

En esta obra de teatro vida yo vine a interpretar el guion de mujer, y la verdad que te preguntas, ¿ que es ser mujer? muchos parámetros me dicen que es una construcción social, otros me dicen que es una construcción cultural, y otros me dicen que biológica, pues es cierto que observo que el cuerpo de la mujer está dotado de otros mecanismos diferentes al del hombre, y una psique emocional y hormonal diferente a la de los hombres, esto no quiere decir que somos ni mejores ni peores, sencillamente estamos dotadxs con algunas herramientas diferentes, pero en esencia somos lo mismo.

Creo importante la unión, la aceptación o reconocimiento de ambas polaridades, y generar lo que Jung denominó como pareja o matrimonio interior; «matrimonio interior» o «boda alquímica», consiste en aunar y equilibrar ambos principios complementarios dentro de uno mismo para completarse. Gráficamente estaría representado por el símbolo oriental del equilibrio dinámico entre el Yin y el Yang que todos conocemos. La energía masculina y la femenina se relacionan con el dios Shiva (conciencia) y la diosa Shakti (energía) los amantes universales de cuyo amoroso abrazo nace todo. Es la integración de las polaridades. (Ascensión Belart)

 El reencuentro y reconciliación con estas energías nos configura para transcenderlos y ser más allá como seres andróginos.


Como dice Ascensión Belart, "¿como sería jugar a esto de ser dos que se hacen uno y vivir como ser andrógino desde esta nueva otra conciencia?" 

Quizás ampliando nuestra mirada y comprensión de que somos muchas cosas, y es necesario que aprendamos a no congelarnos en identidades o creencias, ya que en nuestra tierra conciencia yacen muchas semillas, algunas ya brotaron, pero muchas esperan las condiciones favorables para germinar, abrazar todas nuestras partes, honrar aquellas esencias que llamamos principio masculino y principio femenino que todxs portamos, aprender a verlos de una manera integral, para conectar con lo que somos y podemos llegar a ser, para ofrecer al otro, a la otra, un horizonte abierto también para que pueda expresar su esencia de mil maneras diferentes, sin predeterminar en el pensamiento como creo que es esa persona, sino salir de nuestros encorsetamientos mentales de como creo que soy y como creo que es la otra persona, dejando que la frescura de lo no descubierto pueda tener confianza para aflorar en el cosmos de nuestras relaciones, con nosotrxs y con lxs demás.


Pero en realidad si hablo desde el amor puro y cósmico, y también de nuestra verdad, ya no podría nombrar ninguno de los dos aspectos, masculino-femenino, sino de un espacio álmico que trasciende cualquier dualidad, concepto o idea, y para mi es el universo que veo en cada ser, el aspecto amoroso y vibratorio del alma, cuando me relaciono con alguien me llega esta esencia, la veo, la siento, la respiro, es como un don que recibí, o que ya traje a esta vida, como una capacidad innata de ver, sentir almas, y por mucho que la otra persona se esconda siento su esencia. Puede que a priori podamos fijarnos en la mirada, en su aspecto... pero en mi caso solo dura unos momentos, me llega como mucho más contundente y claro ese destello interno de aquel ser con el que estoy compartiendo.


Puede que una forma de evolucionar en nuestras relaciones en esta esfera y tiempo de existencia sea desarrollar una mirada donde no se vean aspectos de género, hombre o mujer, sino aspectos álmicos, que sean encuentros con almas, simplemente.

Simplemente seres que se aman, se respetan y se cuidan.

Aprender a desarrollar una visión cada vez más profunda que pueda ver la esencia, el alma de todas las cosas y de todos los seres. 


Os dejo este bellísimo video de los islandeses minimalistas Sigur Ros como un susurro en esta danza de energías que no deja de ser una ilusión para descubrir que somos mucho más, una vibración de amor que no tiene dualidad ni limitación.

Surya





miércoles, 23 de septiembre de 2020

Honrando al Sagrado Femenino que habita en las entrañas de la vida y de todxs nosotrxs

 





El Principio Femenino


Soy el polvo de estrellas que abraza todas las formas de vida,

el útero cósmico del que surge y al que regresa toda creación.

Soy la danza circular de la luna, 

espejo de plata en el que se reflejan mis ciclos.

Soy partera y sanadora, recolectora y cultivadora, 

pues los frutos de la tierra son los frutos de mi vientre.

Soy la humedad fecundante que sacia la sed de las raíces de los árboles,

la sangre fluye por las venas de las montañas,

el ocre rojo que tiñe la piel de mis ancestros.

Soy brisa y huracán, luz y oscuridad,

 la vida y la muerte

entrelazadas en una sola sinfonía.

Soy la vieja hilandera que hace girar la rueca de la vida,

la Madre eterna que teje el tapiz sagrado del universo.

(Cosmovisión indígena)




El Sagrado Femenino


OH MUJER SAGRADA

Oh, mujer sagrada, 

por qué buscas fuera de ti la aprobación y la satisfacción?

Oh mujer sagrada, 

conócete a ti misma y lleva tu atención 

al verdadero contentamiento que siempre está disponible

 en la contemplación silenciosa de tu alma.


Oh encarnación de la Diosa,

por qué quieres que otros te den lo que está en tu interior?

Oh encarnación de la Diosa,

apégate a tu propio corazón 

y relaciónate siempre contigo misma con amor.


Oh mujer divina, 

por qué pides lo que ya es tuyo?

Oh mujer divina,

simplemente clama por tu derecho de nacimiento 

de compartir la abundancia honrando a la Madre Tierra

y conectando con las fuerzas naturales que

espontáneamente les dan a aquellas que están disponibles para recibir.


Oh bendita mujer, 

por qué no aprecias y disfrutas de tu infinita belleza?

Oh bendita mujer, 

date el permiso de encender y saborear tu radiancia

que brilla como el sol para bendecir y elevar a todos.


Oh madre de la humanidad,

por qué no entiendes que eres el recipiente creativo de la Madre Divina?

Oh madre de la humanidad,

despierta a tu posición y poder

y comparte tu amor para que todos puedan ser despertados

por tu  presencia nutritiva y agraciada.


Oh mujer Shakti, el control, la astucia, el esfuerzo estresante,

y la queja victimista no te liberaran para que puedas disfrutar de tu divinidad.

Oh mujer Shakti,

la verdadera emancipación se alcanza rindiéndose a la inocencia 

y la pureza de tu propio corazón 

y al poder de tu esencia Sakti.


Oh mujer agraciada,

no niegues tu encarnación única de la Madre con auto-critica.

Tu flor única florece cuando la riegas con 

el poderoso néctar del amor por ti misma.


Oh bella mujer,

 deja que la Madre Tierra te enseñe, y úsala como apoyo.

Acepta su invitación a SER.

Tan inspiradora como una promesa al amanecer.

Tan radiante como el Sol a mediodía.

Tan satisfecha como la coronación al atardecer.

Tan serena como la calma en el cielo estrellado de la noche.


Oh mujer, clama tu grandeza como sagrada, divina,

bendecida encarnación de la Diosa.


Guru Rattana Kaur








sábado, 19 de septiembre de 2020

Honrando el sagrado masculino y toda la divinidad que mora en él

 



Sagrado Masculino

"Me parece que es eso que habita en cada hombre, 
y que nos lleva a sanar y retomar el poder de nuestras vidas.
Y cuando esto sucede denota una sinergia de conexión y colaboración,
en donde el poder de uno se convierte en el poder de todos.
Cuando los hombres logremos tener paz interna,
que -sin miedo- podamos también tener periodos de quietud 
y ser libres de pensamientos limitantes o roles impuestos,
estaremos viviendo despiertos en lo sagrado masculino,
en nuestra profunda verdad.
Tal vez ese tiempo, ya es ahora.

David Ellzey







Creo en los hombres sensibles y amables, en los hombres místicos que creen en si mismos.

Creo en los hombres que buscan la templanza y la paz en su interior.

Creo en los hombres poetas, soñadores, magos, escritores, alquimistas, artistas , maestros y ángeles.

Creo en los hombres a los que les gusta bailar y cantar y hacer de la vida una celebración.

Creo en los hombres que abrazan a su niño interior herido, escuchan y abrazan la verdad.

Creo en los hombres que quieren sanar y ayudar a otros a sanarse a si mismos.

Creo en los hombres que se niegan a ser esclavos de su propia herida y que, a pesar del dolor, la limpian y sanan pacientemente, con amor y valor.

Creo en los hombres que vienen de las estrellas y recuerdan el poder de sus alas, el poder de sus manos y el poder de sus corazones.

Creo en los hombres que conocen la intuición y la usan como brújula.

Creo en los hombres que comparten la libertad porque son libres y no conocen otra forma de vida.

Creo en  hombres protectores de la energía femenina, que saben leer los ojos de su amada y que no pretenden cambiarla, simplemente para acompañarla en su huida.

Creo en hombres completos que no necesitan nada del exterior porque ya saben que todo está dentro.

Creo en los hombres que hacen fuego cuando tienen frio, que se refugian en el agua cuando tienen sed.

Creo en los hombres con ojos sinceros que se ven a si mismos y por eso aman y respetan a todas las criaturas que existen en la tierra.

Creo en los hombres perfectamente imperfectos, porque es en esta imperfección donde también encuentran su belleza.

Creo en hombres sensibles que saben recibir y dar amor en equilibrio, que escuchan y también hablan, que viven y los dejan vivir.

Creo en los hombres que viven la sexualidad como algo sagrado, porque saben que es un regalo maravilloso, en donde pueden crear la alquimia mas pura e inimaginable para ambos.

Creo en los hombres con sentimientos claros, que son accesibles y que están presentes dentro de si y para los demás.

Creo en los hombres que caminan descalzos y hablan con las plantas.

Creo en los hombres tiernos y salvajes al mismo tiempo.

Creo en el hombre santo y en toda la divinidad que tienen.

Creo en los hombres magos que todo a su paso embellecen, que su vida es un arte y que deleitan con sus dones.

Creo en el sagrado masculino y en toda la divinidad que siempre llevaron.


Rishima




lunes, 14 de septiembre de 2020

Explora, sueña, descubre





"Se feliz en honor a ella" esta fue una frase que una amiga del alma me dijo hace poco, y desde entonces ha resonado dentro como un mantra, y es cierto, así lo siento yo también, que la mejor manera de honrar a lxs que ya no están con nosotrxs, sobre todo a quién nos recibió a la vida con alegría, su mejor sonrisa, y su entrega desinteresada e incondicional, es ser felices, esto es lo que ellxs querrían para nosotrxs, y bueno, ahí ando, intentándolo...

Necesitaba hacer un viaje conmigo misma, sola, aunque nunca voy sola, porque siento que me acompañan energías sutiles y de amor que me muestran como cuidarme y me cuidan, así que vaya donde vaya estoy en paz porque siento que soy querida y cuidada por el universo entero, y confío, aunque a veces me asalten las dudas o el miedo.

Desde hace tiempo tengo como una llamada hacia la ciudad de Toledo, hace 18 años estuve allí haciendo un curso que organizaba la junta de comunidades de Castilla la Mancha sobre la salud vertebral, que en realidad fue un maravilloso curso, pero fue tan intensivo que no me dejó espacio para ver la ciudad, y como me quedaban unos días todavía de vacaciones quise invertir en mi y esta ciudad de nuevo. Supe que me sentaría bien salir unos días fuera en mi propia compañía.

Decidí irme entre semana pensando que en Septiembre, empezando el curso escolar y la vida más o menos "normalizada" las visitas a las ciudades estarían menos masificadas, así que emprendí el viaje con mi cochecico y llegué a Toledo, me instalé en todo el centro del casco antiguo y allí pasé unos días disfrutandome y disfrutando de todo.

 Me encanta viajar, con constancia salgo a la naturaleza, que voy a decir, soy como una especie de adicta al medio natural, necesito de ese contacto con los elementos, con la tierra, con las montañas, con los árboles y las plantas, con los pájaros y la vida salvaje, pero de vez en cuando también hago viajes más culturales, y también lo disfruto un montón, viajar es salir de tu espacio diario, de tus costumbres, del tiempo que dedicas a pensar y recordar, es aprender a mirar desde la inocencia lo desconocido,  es la capacidad de sorprenderte con la belleza inesperada, a veces no hace falta salir demasiado lejos para respirar otras memorias, en este caso las de la cultura de una ciudad donde convivieron judixs, musulmanes y cristianxs.

Cada día salia a recorrer las calles del barrio judío, me gustaba salir sin el mapa, a perderme entre esas callejuelas, subiendo y bajando constantemente como proclama la cartografía de esta encantadora ciudad, cuando daba con un edificio pintoresco era cuando sacaba el mapa y me situaba, para descubrir que era lo que tenia ante mis ojos y así permitía que los espacios me encontrasen a mi y no al revés. Era como un bonito juego.




El  primer contacto que tuve al llegar a la ciudad fue con la catedral, entré en ella haciendo un pequeño recorrido ya que en realidad me interesaba más ver el edificio por el exterior que por el interior, me resultan tan recargadas y con una pesada energía en su interior que me cuesta mantener la atención y la sonrisa juntas cuando deambulo por tales corredores de capillas, coros y retablos, si que me cautivan mucho las vidrieras, por su geometría y la luz que se filtra en ellas, vidrieras medievales que se conservan con toda su esplendor, los claustros también me suelen gustar, aunque los frescos que a menudo exponen cerca en los pasillos suelen ser para mi demasiado sombríos, escenas de santos casi siempre, oscuros y tristes, me suelo fijar más en la vegetación que hay alrededor que en otra cosa 😉

Como icono emblemático de Toledo es el Alcázar, el edificio es muy señorial y una preciosidad, me encantó el interior del Alcázar, no por el museo del ejército, que me pareció denso y aburrido, sino por el yacimiento arqueológico que hay, los restos que aún permanecen del reinado romano-visigodo, que te hacen imaginar y recrear unas vidas que en algún tiempo existieron.



Pero en realidad donde mejor me sentía era en las sinagogas y las mezquitas, me rencantó la sinagoga de Santa María la Blanca, la sinagoga del Tránsito y el museo sefardí, es una gozada que haya ahora tan poquitos turistas, porque pude saborear una meditación en varios lugares en esa corriente mística que late de la historia que aún puedo escuchar y sentir.
No reniego de mis raíces judeocristianas, pero he de decir que me cautivan mucho más las corrientes judías y musulmanas. Hay un vínculo, quizás ancestral en mi, que todavía comprendo bien, pero cuando estoy en estos espacios me siento como en casa.

Cada día salia por las mañanas y tardes y me dejaba fluir, lo mismo me sentaba en una plaza escuchando el regalo de saborear a una persona que se ponía a tocar el cello y me quedaba sólo observando, disfrutando de la música y del contexto que la envolvía, (gente deprisa de un lado para otro y sin parar ni unos segundos a poner presencia a quien ofrecía melodías a la vida, me parecía de locos, mare, si es una delicia la música y el arte al aire libre!) que hacia una meditación en un espacio sagrado, como en una sinagoga, o me deleitaba a la sombra de un árbol en los jardines que acompañaban ciertos museos, o era testigo del atardecer en los rededores del puente San Martín....






A la derecha La Sinagoga de Santa María La Blanca, a la izquierda también, y en el centro La Sinagoga del Tránsito




Resaltar que mis visitas al río Tajo, también eran frecuentes, es una pena que el tesoro fluvial que abraza la ciudad no lo tengan bien cuidado, ya que se intuye que los vertidos que vienen de la gran capital española son la tónica general por la suciedad que se ve en el agua, aún así había bastante avifauna y muchos peces. Por las mañanas era un goce y sosiego hacer la práctica de yoga y meditación allí, en el silencio del río.




Como broche final del viaje, me iba a volver a casa el viernes en la mañana ya que por la tarde impartía una clase que llevo haciéndola todo el verano, al aire libre, en la naturaleza, pero el universo me envió un regalito más, Ana Alcaide justo publicó un día antes del que me iba a marchar, que tocaba al lado de la catedral el viernes, así que sin pensármelo dos veces, avisé al grupo para cambiar la práctica a el domingo por la mañana, menos mal que lxs alumnxs son unxs amores y comprensivxs y no les importó ese cambio excepcional, y me quedé una noche más para poder gozar de la música de Alcaide, justo al lado casi de donde me hospedaba, un lujazo la verdad, al aire libre, y en un entorno bellísimo. Llevaba mucho tiempo que quería verla tocar por las calles de Toledo, y mira por donde se cumplió este pequeño sueño💗




Lo bueno de viajar sola es que los consensos para cualquier cosa son fáciles, y te puedes permitir los ritmos como los necesites en cada momento, pero la verdad es que también me encanta viajar acompañada, compartiendo, pero bueno, de momento no es posible y me he propuesto viajar siempre que pueda, sola o acompañada, es algo que me enriquece y me ayuda a comprender mejor el mundo y a mi misma, este verano me iba a ir a Menorca a caminar por el Camí de Cavalls, tengo muchas ganas de conocer la isla y no pudo ser por circunstancias mayores, pero me conformo con este pequeño y hermoso viaje que he hecho a Toledo, porque ha sido un viaje impregnado de serenidad, calma, alegría, silencio, presencia, gozo y poniéndome en valor.
Gratitud profunda siento 🙏

Surya






Viajar es marcharse de casa,
es dejar los amigos
es intentar volar
volar conociendo otras ramas
recorriendo caminos
es intentar cambiar.

Viajar es vestirse de loco
es decir “no me importa”
es querer regresar.
Regresar valorando lo poco
saboreando una copa,
es desear empezar.

Viajar es sentirse poeta,
es escribir una carta,
es querer abrazar.
Abrazar al llegar a una puerta
añorando la calma
es dejarse besar.

Viajar es volverse mundano
es conocer otra gente
es volver a empezar.
Empezar extendiendo la mano,
aprendiendo del fuerte,
es sentir soledad.

Viajar es marcharse de casa,
es vestirse de loco
diciendo todo y nada con una postal,
Es dormir en otra cama,
sentir que el tiempo es corto,
viajar es regresar.

(Gabriel García Márquez)