Rindiéndome al flujo de mi corazón. Entrando en mi cueva sagrada y cuidando de esa luz.
Permaneciendo sólo en esta presencia trasparente. No tengo que ir a ningún lado que no sea al latido del amor, el reconocimiento de mi verdadera esencia o la belleza de mi lugar en este instante presente, desplegando esa luz en mi y allá donde me encuentre.
Imagen: Dhira Lawrence

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