He querido hacer dos entradas en este blog haciendo mención y recordando el sagrado masculino y el sagrado femenino, con la intención de reconocer y honrar esas energías que habitan en nosotrxs y en la vida de mil formas diferentes y tan necesario es un principio como el otro en esta existencia terrenal.
Quizás nos ayude en esta experiencia corporal y con lxs demás desarrollar ese equilibrio o armonía del aspecto sagrado masculino y el aspecto sagrado femenino, no hablo de géneros, sino de aspectos vibratorios que moran en nosotrxs y en la pulsación de este planeta, generando un todo, quizás nuestra mente humana apegada a la tierra necesita comprender estos aspectos desde la falsa dualidad de dichos principios masculino y femenino, que reitero, yo no lo entiendo como separación sino como una esfera integradora de todo lo que Es, los animales también tienen estos elementos, la naturaleza, todo... El aspecto femenino simboliza la sabiduría, la fertilidad, paciencia, sensibilidad, calidez, apertura, nutrición, magnetismo, imaginación, flexibilidad, la intuición, la empatía, la creatividad... El aspecto masculino es valentía, fuerza, la aventura, la exploración, iniciativa, reto, empuje, mente, voluntad, autoridad, confianza, orden....
Ambas energías nos habitan desde el principio de los tiempos, lo cierto es que venimos de la unión de un hombre y una mujer, que a su vez portan estos dos elementos dentro de si, pero cada unx encarnando un aspecto más que el otro.
En esta obra de teatro vida yo vine a interpretar el guion de mujer, y la verdad que te preguntas, ¿ que es ser mujer? muchos parámetros me dicen que es una construcción social, otros me dicen que es una construcción cultural, y otros me dicen que biológica, pues es cierto que observo que el cuerpo de la mujer está dotado de otros mecanismos diferentes al del hombre, y una psique emocional y hormonal diferente a la de los hombres, esto no quiere decir que somos ni mejores ni peores, sencillamente estamos dotadxs con algunas herramientas diferentes, pero en esencia somos lo mismo.
Creo importante la unión, la aceptación o reconocimiento de ambas polaridades, y generar lo que Jung denominó como pareja o matrimonio interior; «matrimonio interior» o «boda alquímica», consiste en aunar y equilibrar ambos principios complementarios dentro de uno mismo para completarse. Gráficamente estaría representado por el símbolo oriental del equilibrio dinámico entre el Yin y el Yang que todos conocemos. La energía masculina y la femenina se relacionan con el dios Shiva (conciencia) y la diosa Shakti (energía) los amantes universales de cuyo amoroso abrazo nace todo. Es la integración de las polaridades. (Ascensión Belart)
El reencuentro y reconciliación con estas energías nos configura para transcenderlos y ser más allá como seres andróginos.
Como dice Ascensión Belart, "¿como sería jugar a esto de ser dos que se hacen uno y vivir como ser andrógino desde esta nueva otra conciencia?"
Quizás ampliando nuestra mirada y comprensión de que somos muchas cosas, y es necesario que aprendamos a no congelarnos en identidades o creencias, ya que en nuestra tierra conciencia yacen muchas semillas, algunas ya brotaron, pero muchas esperan las condiciones favorables para germinar, abrazar todas nuestras partes, honrar aquellas esencias que llamamos principio masculino y principio femenino que todxs portamos, aprender a verlos de una manera integral, para conectar con lo que somos y podemos llegar a ser, para ofrecer al otro, a la otra, un horizonte abierto también para que pueda expresar su esencia de mil maneras diferentes, sin predeterminar en el pensamiento como creo que es esa persona, sino salir de nuestros encorsetamientos mentales de como creo que soy y como creo que es la otra persona, dejando que la frescura de lo no descubierto pueda tener confianza para aflorar en el cosmos de nuestras relaciones, con nosotrxs y con lxs demás.
Pero en realidad si hablo desde el amor puro y cósmico, y también de nuestra verdad, ya no podría nombrar ninguno de los dos aspectos, masculino-femenino, sino de un espacio álmico que trasciende cualquier dualidad, concepto o idea, y para mi es el universo que veo en cada ser, el aspecto amoroso y vibratorio del alma, cuando me relaciono con alguien me llega esta esencia, la veo, la siento, la respiro, es como un don que recibí, o que ya traje a esta vida, como una capacidad innata de ver, sentir almas, y por mucho que la otra persona se esconda siento su esencia. Puede que a priori podamos fijarnos en la mirada, en su aspecto... pero en mi caso solo dura unos momentos, me llega como mucho más contundente y claro ese destello interno de aquel ser con el que estoy compartiendo.
Puede que una forma de evolucionar en nuestras relaciones en esta esfera y tiempo de existencia sea desarrollar una mirada donde no se vean aspectos de género, hombre o mujer, sino aspectos álmicos, que sean encuentros con almas, simplemente.
Simplemente seres que se aman, se respetan y se cuidan.
Aprender a desarrollar una visión cada vez más profunda que pueda ver la esencia, el alma de todas las cosas y de todos los seres.
Os dejo este bellísimo video de los islandeses minimalistas Sigur Ros como un susurro en esta danza de energías que no deja de ser una ilusión para descubrir que somos mucho más, una vibración de amor que no tiene dualidad ni limitación.
Surya

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