martes, 9 de junio de 2020

El Camino














Tengo ganas de volver al Camino, cada año estoy subiendo para recorrer ese bello y amado camino de las estrellas, que es el reflejo de la vía láctea cósmica y guía de la tierra en el cielo.
Ese meridiano 42 º Norte que forma su envoltura sagrada y arropa a los corazones que transitan los senderos de la autenticidad.
El camino siempre me ha enseñado a volver a mi, a respetar mis propios pasos, a no traicionarme por caminar y amar a seres importantes y significativos de mi universo, disfrutar me y disfrutar de él, respirar a mi ritmo, a honrar cada paso y cada aliento. Cada vez aprendo a caminar sin hacerme daño, a aceptar y amar todas las partes y a tomar espacio de todo aquello que pesa en mi corazón, volviendo así a la sencillez que tanto valoro en esta existencia, a la simplicidad, a la inocencia, a la risa, a la libertad y a sentirme más vinculada con la vida, a perdonarme por cada vez que olvidé mi valía, cada vez que me he comparado, cada vez que olvidé quien soy.
El camino también me ha mostrado lo que tantas veces siento, que somos Unidad y no unicidad. Cada vez que oigo al lado de mis pasos: "buen camino" sonrío internamente y agradezco profundo por esa medicina que cada ser envía, y sabemos lo hermoso de esa energía, porque es reciproca e inunda los caminos invisibles de la creación.

Cada huella que dejamos en él forma una constelación de amor y consciencia, una vibración que impregna los caminos de la vida desde el corazón.

Soy peregrina, siento que siempre lo seré, agradezco la belleza que veo en cada lugar, en cada bosque mágico, en cada árbol antiguo, en cada lugar con historia, en cada río trasparente y feliz, volveré a el camino de la luz, a esa llamada que surgió en mi hace 25 años.

 ...Ya me queda menos para reiniciarlo de nuevo donde lo dejé el año pasado, en Burgos, este verano si Dios/a quiere volveré al camino de las estrellas, esta vez llevaré dnendo dango para ofrecerlo a la tierra, semillas de flores que algún día vestirán de color los campos y seducirán a las abejas con su dulce polen, y harán sonreír a los pájaros desde su ventana celeste.

Recordando el Camino hoy comparto este tema de Luar na lubre, que aunque ya tiene algunos años me encanta, es de un poema de Lorca, disfrutadlo!!

Surya







Chove en Santiago
meu doce amor.
Camelia branca do ar
brila entebrecida ao sol.

Chove en Santiago
na noite escura.
Herbas de prata e de sono
cobren a valeira lúa.

Olla a choiva pola rúa,
laio de pedra e cristal.
Olla no vento esvaído
sombra e cinza do teu mar.

Sombra e cinza do teu mar
Santiago, lonxe do sol.
Auga da mañán anterga
trema no meu corazón.

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Llueve en Santiago
Mi dulce amor
Camelia blanca del aire
Brilla nublada al sol

Llueve en Santiago
En la noche oscura
Hierbas de plata y de sueño
Cubren la luna nueva

Miro la lluvia por la calle
Lamento de piedra y cristal.
Mira en el viento desvaído
Sombra y ceniza de tu mar

Sombra y ceniza de tu mar
Santiago, lejos del sol
Agua de la mañana ancestral
Tiembla en mi corazón.

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