viernes, 10 de abril de 2020

La libertad es un estado de la mente


Fredoom is a state of mind
La libertad es un estado de la mente



Deja que la belleza de lo que amas sea lo que haces
Rumi

Tengo la suerte de vivir en una casa con un pequeño patio, es pequeñito, pero siempre fue para mi lo más valorado de ella, y lo sigue siendo, un espacio al aire libre, donde puedo ver el cielo, y los pájaros, donde enésimas veces he visto las estrellas con mis hijxs tumbadxs en un clochón en el suelo, donde poder desayunar, comer o cenar sostenidxs y cuidadxs por un precioso techo azul, donde puedo practicar meditación y yoga, donde escribo y leo,  y donde cultivo plantas, flores y verduras.
Este año he puesto una mesa de cultivo muy linda, jardineras y más macetas, además de mis queridas lombrices que llevan años viviendo con nosotrxs.
 Llevo casi dos meses comiendo en las ensaladas hojas de lechuga y canónigos de lo que cultivo, desde hace un mes podemos comer perejil, acelgas, ajos tiernos, y salvia roja, (y que estoy encantada con ella, es una variedad de salvia que nunca había visto y me rencanta, tiene una aroma más sutil que la salvia silvestre y las hojas están muy ricas, además de hacer infusión, el día que esté más grande probaré a hacer con ella algún tipo de desodorante o pasta dental). Por otro lado ya van saliendo los planteles de calabacín, pepino, tomates y pimientos, me toca ya plantar las cebollas que tengo para plantar y los puerros del plantel que hice hace tiempo y están ya muy bonicos. Mi hija esta semana tomó la iniciativa de sembrar flores, muchas flores, llenó las macetas y bombonas de agua vacías que tenia para este propósito, las sembró de semillas de flores, tagetes, cosmos, caléndulas, zinnias y violetas, hay algunas plantas de flores ya en el patio, pero en realidad estaría genial que hubiera más para poder crear más biodiversidad y atraer a polinizadores, y me alegró su acción espontánea. Si que empiezan a venir alguna abeja, abejorros y mariquitas, pocas pero alguna viene, y es una delicia poder ver estos pequeños festivales de insectos planeando por aquí.
Siempre ha sido un placer especial para mi, poder cultivar en la tierra, por supuesto sin venenos, de forma agroecológica, es una tremenda alegría cada vez que veo el brote de la vida germinando, buscando la luz.

En estos días, cada vez que salgo al patio recuerdo a Mandela, (aunque no me siento presa en mi casa) recuerdo algo muy bello que él decía; "Yo estoy preso, pero mis plantas son libres", cuanto entraña esta frase, verdad?

“Mi huerto fue mi manera de escapar de todo aquello que nos rodeaba. Miraba cada día aquel enorme espacio vacío en los tejados de la prisión y como el sol caía generosamente sobre ellos durante todo el día. Entonces decidí hacer un huerto allí arriba, y año tras año solicitaba permiso para llevarlo a cabo.
Un día lo obtuve, entonces solicité 16 tambores de combustible vacíos de 200 litros y pedí a los empleados de la prisión que los cortaran por el medio. Luego los llenamos de tierra fértil y así obtuvimos 32 enormes macetas. Mi huerto fue una de las pocas cosas en prisión que pude controlar. Me ofreció la simple posibilidad de sembrar una semilla, verla crecer, regarla y luego cosecharla.
Era algo parecido a un pequeño sabor de libertad. De alguna manera mi huerto era la metáfora de mi vida: un líder debe saber cuidar su huerto, plantar las semillas, para luego cultivarlas, ese debe ser el resultado”

(Fragmento del libro autobiógrafico de Mandela “Un largo camino hacia la libertad” 

Podemos sentirnos presxs estando en libertad con todo el espacio del mundo, y podemos sentirnos libres estando en un metro cuadrado, nuestras cadenas suelen estar más profundas y nos las solemos poner nostrxs, también liberarlas... La libertad, por tanto, la estimo como un estado de la mente y del corazón más bien.

Algo que me produce paz , sosiego y libertad, sobre todo en estos días, es estar en contacto con el huerto, y admirar  las pequeñas flores de los guisantes y de las fresas que ando cultivando en la mesa de cultivo, tan sencillas, tan bonitas, tan resplandecientes, vitales, es como un pequeño éxtasis meditativo. que me ofrece una sonrisa interna y recordar la vida.

Que importante es la belleza, el arte, la poesía, la creatividad, la música... como alimento del alma y del bienestar, quizás si nos acordáramos más en este tiempo de confinamiento, a poner más atención en la belleza, en cultivarla diariamente, y no solo en lo dramático de lo que está ocurriendo, nuestro estado interno podría transformarse y generar algunas semillas de bondad, de más calma y seguridad, tan necesarias en estos tiempos!


" Cultivar la atención embelesada y continua en la belleza,
nos permite estar más en contacto con sentimientos íntimos como el amor y la ternura. ...
 Disfrutar de la belleza es la forma más fácil de ser bondadoso.

Pierro Ferucci

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