Todxs somos nativos de la sensibilidad
Estoy en sintonía con lo que dice Pritchard, cuanto me resuenan sus palabras!, así lo siento también, elijo ver la vida desde los ojos del amor, desde la ternura, desde la belleza, desde la autenticidad de lo sagrado, sin que por ello se desoriente de mi camino el coraje, la fortaleza, la sinceridad y la coherencia en el vivir. Elijo cultivar un mundo más amable, cooperativo, participativo y unido a la inteligencia del corazón y a la lucidez de la mente que sabe ser tolerante, que sabe aceptar la diversidad, que sabe relacionarse desde la sabiduría y encontrar paz aún en el caos o en la incertidumbre. Y sobre todo lo elijo vivir desde la conexión con lo esencial, con la naturaleza, que es la madre y maestra del alma de la vida.
"No quiero endurecerme o hacerme de una piel más gruesa o hacerme más hombre para poder encajar en un mundo cada vez más hostil y desconectado. Quiero elegir el amor, ante todo. Tomaré mi punto de vista optimista y estadísticamente correcto de que el mundo es un lugar más amable que desagradable. Está más lleno de esperanza que de desesperación; nosotros como especie somos más naturalmente altruistas de lo que nos hacen creer en las redes sociales y los medios de entretenimiento.
Soy la norma. Soy natural No necesito adaptarme artificialmente o tomar medicamentos para hacer frente a la cantidad desproporcionada de estrés y estímulos: solo tengo que desconectarme y entrar en la naturaleza. Tengo que sintonizar con el animal de mi ritmo natural: latidos del corazón, respiración, instinto, sentidos, el sistema nervioso autónomo y las frecuencias sinápticas en mi cerebro.
Quiero participar en el cultivo de un mundo donde se elogie la sensibilidad, donde se venere la intuición, donde la simpatía y la empatía gobiernen las comunidades y escriban políticas colaborativas. Donde la búsqueda de la Unidad, la Paz y el Amor están en cada agenda política".
Por Paul C Pritchard

No hay comentarios:
Publicar un comentario