caléndula de mi pequeña huerta
Estoy cada vez más convencida de que una de las raíces de la felicidad es la libertad. La libertad es extraordinariamente importante y no hemos de sacrificarla por nada, porque en su ausencia posiblemente aquello que llamamos felicidad no es posible. Siento que es uno de los pilares fundamentales en el camino de la vida, y la defiendo para mi y para cualquier ser vivo de este planeta.
Creo que la libertad está compuesta de razón, de inteligencia y corazón, creo en la importancia de desarrollar un pensamiento crítico en cualquier dimensión de la vida, no aferrarnos, por seguridad, a un único pensamiento, que quizás es lo que este sistema está tentando para tenernos manipuladxs y separadxs, hay que escuchar todas la voces, es crucial, escucharnos todxs sin censuras y desde ahí habrá que hacer una criba y ofrecer un filtro y discernir lo que vibra con cada unx de nosotrxs y con tu campo de visión y creación de un mundo más armónico, y encontrar aquello que nos une y no lo que nos separa. Compuesta de corazón porque ese corazón ha de tener la libertad y flexibilidad de expresarse sin miedos ante la vida, y dejar expresar y escuchar a lxs demás sin miedos, respetando profundamente quien es el otro y como elige caminar en su sendero, sus elecciones y miradas, aunque diverjan o no sean acordes con las nuestras o con lo que deseamos, lxs demás a menudo no van a tratarnos, a amarnos como queremos que lo hagan, pero es que nostrxs tampoco lo vamos a hacer con frecuencia, a veces no amaremos a lxs demás como esperan que lo hagamos, asumir esto es valioso para tener la libertad de ser quienes somos con sumo respeto y dejar ser a lxs demás lo que son o lo que eligen ser.
Amar quizás se trate de esto, de dejar ser a las personas, sin querer controlarlas o cambiarlas, sin que por ello cambien nuestros sentimientos de admiración, ternura, respeto, de presencia y cariño, de cuidados, de amor hacia ellxs. Hemos de ser libres en nuestro corazón y ofrecerle un espacio abierto y confiado para su expresión.
A veces lo que más nos esclaviza son los pensamientos, las emociones, los juicios, las inercias. Cuán importante es vernos con ojos nuevos, y ver a los demás con una mirada renovada.
Es un error que nuestra felicidad y bienestar dependa de afuera, la felicidad tiene que depender de adentro nuestro, no de otro lugar.
Menuda faena infernal si pretendemos que los demás colmen nuestros deseos o expectativas, más bien el verdadero amor está construido de libertad y no de apego.
La primavera ha de florecer dentro, para que nadie nunca pueda arrebatárnosla. Ese es nuestra tarea más fecunda y que requiere de constancia, paciencia y compasión con unx mismx, cultivarnos adentro, para que lindas flores puedan brotar, a pesar de los vendavales que puedan surgir afuera.
caléndula en su máximo esplendor
Esta frase que siempre me produjo cercanía, y que con sutileza habla de la libertad.
“Cuando te gusta una flor sencillamente la arrancas…pero cuando la amas la riegas diariamente. Si comprendes esto entonces entenderás la vida”. (Buddha)
Se puede saborear su aroma, deleitarse con esa hermosa flor, con el aroma que embriaga todo tu ser, compartir presencia con ella, pero en el momento que queremos poseerla, y cortarla, esa flor se marchitará, porque su verdadera naturaleza es la libertad y su expresión plena es para la vida en su completud, no sólo para ti y tus deseos, pero cuando la amas, la riegas para que pueda ser en su máxima expresión, ... y te alegras viéndola florecer, libertad y alegría que salpica e impregna también tus pasos y el sentido de tu caminar.
Amar, es darnos alas, no imponernos cadenas.
Amar es dar alas, no imponer cadenas.


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